17 de noviembre de 2019
  • Sábado, 16 de Noviembre
  • 14 de octubre de 2019

    UGT identifica un total de 19 casos con 22 víctimas de explotación y trata laboral este año en Aragón

    El sindicato estima que hasta 3.000 personas viven bajo cualquier forma de esclavitud en la comunidad autónoma

    UGT identifica un total de 19 casos con 22 víctimas de explotación y trata laboral este año en Aragón
    Responsable del Departamento de Migraciones de UGT Aragón, Antonio Ranera y la secretaria de Formación y Empleo de UGT Aragón, Pura HuertaEUROPA PRESS

    ZARAGOZA, 14 Oct. (EUROPA PRESS) -

    UGT ha detectado, desde el 1 de enero hasta el 30 de septiembre del presente año, un total de 19 casos con 22 víctimas de explotación laboral y trata laboral de seres humanos en Aragón, más del doble que los identificados por el sindicato en todo el ejercicio anterior, cuando se contabilizaron un total de 8 casos.

    Así lo ha señalado el responsable del Departamento de Migraciones de UGT Aragón, Antonio Ranera, en el transcurso de una rueda de prensa en la que se ha dado a conocer el informe 'Explotación y trata de seres humanos con fines de explotación laboral. Realidades invisibles en Aragón'. En la presentación han intervenido también la secretaria de Formación y Empleo de UGT Aragón, Pura Huerta, así como tres personas que han sido víctimas de explotación laboral.

    "Queda mucho camino por recorrer", ha lamentado Ranera, al tiempo que se ha unido a la definición de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) que define la explotación laboral como "la esclavitud del siglo XXI". En este sentido, el Índice Mundial de Esclavitud elaborado por la OIT para el año 2018 establece que España ocupa el puesto 124 sobre los 167 países analizados, con una prevalencia de 2,27 por cada 1.000 habitantes y una vulnerabilidad del 12,80%.

    Según UGT, si estos resultados se aplican a Aragón, se puede estimar que unas 3.000 personas viven bajo cualquier forma de esclavitud laboral, que incluye los trabajos forzados, la explotación sexual, ejercer la mendicidad o los matrimonios forzados. Además, cerca de 167.000 personas se encuentran en situación de vulnerabilidad en esta comunidad.

    MUJERES DE CENTROAMÉRICA EN EMPLEOS DOMÉSTICOS

    En cuanto al perfil de las personas que han sido identificadas por la entidad sindical, aunque tanto hombres como mujeres han sido atendidos por sus servicios, el número de mujeres ha sido ligeramente mayor.

    Según su procedencia, el 90% de las víctimas tratadas eran extranjeras, en su mayoría procedentes de centroamérica, una región que, según ha explicado el responsable "protagoniza la migración más importante de Aragón en los últimos años" si bien el segundo lugar de procedencia lo ocupan los extranjeros de la Unión Europea.

    Asimismo, respecto a la edad de las víctimas, el 50% se encuentra en el espectro de entre 18 y 35 años, y el 45% comprenden el rango entre los 36 y los 54 años siendo por tanto, personas en edad laboral. La agricultura, ganadería y el empleo doméstico y de cuidados representan los sectores en los que se detecta hasta el 60% de víctimas.

    Por otro lado, existe una "sobrerrepresentación" del medio rural en la comisión de delitos pues, aunque su actividad económica es menor, la prevalencia de casos asciende hasta el 50%. En conjunto, "todas las víctimas están en riesgo severo de exclusión social", ha añadido Ranera.

    La tipología de las empresas que cometen los delitos de explotación responde principalmente a empleadores particulares en el ámbito doméstico y de cuidados, así como pequeños negocios de construcción, hostelería, transporte y ganadería o empresas de servicios a terceros y ETTs sobre todo en la agricultura.

    Además, entre los medios de captación destacan los anuncios en internet, las ofertas de trabajo a través de conocidos y familiares y por medio de los propios empleadores que buscan a las víctimas en lugares donde se concentran las personas en riesgo de exclusión social.

    Según ha añadido el responsable de Migración de UGT, las personas que han sido víctimas de explotación laboral suelen acudir a los sistemas de protección, entre ellos el sindicato, "en situación extrema" o de "vulnerabilidad" cuando requieren "un sustento para sí mismos".

    "Cuando acuden o bien ya no las están pagando o las han despedido y les deben dinero", ha relatado Ranera quien ha lamentado que esto dificulta la investigación e identificación de culpables. Además, en muchas ocasiones, las personas que han sido víctimas "no quieren ser protagonistas de las denuncias", lo que dificulta su protección y seguimiento judicial.

    TESTIMONIOS DE VÍCTIMAS

    La rueda de prensa ha contado también con los testimonios de tres víctimas de explotación que han acudido este año al Departamento de Migración de UGT en busca de ayuda. Entre ellos, se encuentra un matrimonio joven, ambos de 21 años de edad, procedentes de Guatemala y que llegaron a España el pasado enero en busca de trabajo.

    "Vine a Zaragoza para poder tener algo en la vida y desde aquí me contrataron para ir a Murcia", ha relatado Kevin. En Murcia le ofrecieron un contrato, a nombre de otra persona, en una empresa de agricultura con un sueldo de 5,50 euros/hora y jornadas de 10-12 horas/diarias.

    Cuando los trabajadores denunciaron a la empresa y fueron a juicio, fueron abonados el dinero correspondiente por su trabajo, si bien al estar el contrato a nombres de otras personas con los que la empresa construía su apariencia de legalidad, nunca pudieron cobrar los cheques.

    Su mujer llegó a España al mismo tiempo y consiguió un trabajo doméstico con una jornada de 40 horas semanales con una remuneración de 500 euros, pero nunca llegó a cobrar esa cantidad. "Estaba decepcionada pero necesitaba el dinero", ha explicado la joven. Posteriormente, al estar embaraza fue despedida por sus contratantes.

    El matrimonio ha explicado que llegaron a España de una situación mucho peor en Guatemala. "Nos comenzaron a extorsionar y si no aceptábamos nos mataban".

    El caso de Ozman, de Honduras, es similar. "Allí no se puede trabajar sin pagar y si no pagas te matan. A mi hermano lo mataron", ha relatado. Ozman llegó a España con su mujer hace dos años para trabajar en una empresa de costura en la que hacían jornadas de hasta 12 o 13 jornadas diarias durante todo un año.

    El hondureño ha criticado también las dificultades de las personas en situación irregular a la hora de denunciar. "La inspección de trabajo tardó un mes en venir y cuando llegaron sólo les pusieron una multa. Si denuncias te dicen que te van a deportar", ha lamentado.

    PROPUESTAS DE FUTURO

    Por ello, UGT Aragón ha propuesto, a nivel regional, constituir una Mesa de coordinación sobre la explotación y trata laboral en la comunidad, así como evaluar los recursos existentes, diseñar un plan de formación para los actores implicados, analizar los sectores en los que se produce la explotación a fin de crear estrategias adecuadas, garantizar el enjuiciamiento e imposición de penas a los culpables y resarcir económicamente a las víctimas, así como promover campañas informativas que visibilicen estos delitos.

    Asimismo, para el ámbito estatal, el sindicato aboga por desarrollar el protocolo del Convenio 29 de la OIT de 2014 que, según ha recordado el responsable de Migración de UGT, fue ratificado por España en 2017 si bien "todavía no se ha implementado ninguna medida". Además, piden ratificar el Convenio 189 de la OIT sobre trabajo decente para las empleadas domésticas

    De igual manera, se reclama aprobar una Ley Integral contra la trata de seres humanos, así como elaborar un Plan Integral de lucha contra la trata de seres humanos con fines de explotación laboral con la participación de interlocutores sociales.

    El responsable de Migración de UGT ha afeado que exista "tolerancia social" ante estos casos que, a su juicio, "proporciona sustento" a que se sigan produciendo. "Se vive con normalidad lo que viene determinado por la ausencia de políticas en este país", ha concluido.

    Para leer más