24 de octubre de 2020
12 de enero de 2020

La Unidad Móvil de Emergencias de Sobrarbe y Ribagorza cumple un año de actividad con 168 avisos atendidos

La Unidad Móvil de Emergencias de Sobrarbe y Ribagorza cumple un año de actividad con 168 avisos atendidos
La UME de las comarcas de Sobrarbe y Ribagorza, con parte de su personal. - GOBIERNO DE ARAGÓN

HUESCA, 12 Ene. (EUROPA PRESS) -

La Unidad Móvil de Emergencias (UME) de las comarcas de Sobrarbe y Ribagorza cumple un año de actividad. En este tiempo ha acudido a 168 avisos y ha atendido a alrededor de 200 pacientes.

La UME, ubicada en Foradada del Toscar, y en servicio desde enero del pasado año, está dotada con seis médicos, seis enfermeros, conductor y técnico para la asistencia urgente y emergente durante 24 horas diarias, los 365 días del año. El mes con mayor número de asistencias fue agosto, con 23 movilizaciones y 38 pacientes atendidos.

Este dispositivo es uno de los recursos que se incorporaron con el nuevo contrato de transporte sanitario urgente que comenzó su actividad en el 2018. "Gracias a este nuevo servicio de emergencias, ambas comarcas han mejorado sus recursos sanitarios en unas zonas del Pirineo muy amplias, con graves problemas de envejecimiento y despoblación", ha señalado el Gobierno de Aragón en una nota de prensa.

De este modo, gracias a esta ambulancia dotada con la tecnología más actual y con personal permanente se ha reducido en 60 kilómetros la ubicación de los vehículos de similar dotación más cercanos, situados en Monzón y Barbastro. Su puesta en marcha ha tenido un impacto directo, de hecho, en las asistencias realizadas por estos dispositivos de emergencia. Así se refleja en los datos de actividad, dado que la UME de Monzón-Barbastro ha pasado de realizar 697 servicios en 2018 a 607 en 2019, y la uvimóvil ha reducido sus avisos de 659 a 602.

Esto supone una mayor disponibilidad y mejor aprovechamiento de recursos en sus respectivas zonas de influencia, mayor rapidez en la respuesta, sobre todo en patologías tiempo-dependientes en las que la rapidez de la respuesta es esencial para el resultado, un incremento en la calidad de los resultados del tratamiento y la mejora de la morbimortalidad de los pacientes.