21 de marzo de 2019
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  • 30 de enero de 2010

    Vecinos de Celadas dicen que el pueblo no debe albergar el vertedero industrial porque "no genera residuos de esa clase"

    CELADAS (TERUEL), 30 Ene. (EUROPA PRESS) -

    La Plataforma ciudadana que se ha constituido en contra de la instalación de un vertedero de residuos industriales en la localidad turolense de Celadas esgrime como uno de los principales argumentos para oponerse al proyecto que "Celadas siempre ha sido un pueblo agrícola y ganadero que nunca ha generado residuos industriales".

    El portavoz de la Plataforma, Gregorio Fuertes, explicó en declaraciones a Europa Press que los residuos "los tienen que guardar aquellos que los generan y que se benefician de la industria" y no "un pueblo como Celadas que nunca ha vivido de ella", añadió.

    Además, la Plataforma rechaza la futura ubicación del vertedero en la cabecera del barranco de Marimiguel porque "si un vaso se rompe, nos podrían llegar vertidos al centro del pueblo". En este sentido, recordó que en los años sesenta ya hubo alguna avenida del río que inundó el casco urbano.

    "Cuando hay tormenta ya miramos a esa zona", explicó, y añadió que "si ponen un vertedero allí todavía nos preocupará más". Los técnicos del Gobierno de Aragón les ofrecen todas las garantías en esta instalación, "pero siempre puede haber un fallo humano", consideró Fuertes.

    ACÚIFEROS

    Por otra parte, también se construirá una planta de transferencia para clasificar residuos que, según dijo Fuertes, generará lixiviados --líquidos tóxicos-- y que se ubicará "a 500 metros de un pozo de agua de suministro del pueblo".

    Los acuíferos naturales de la localidad fueron contaminados por nitritos, "probablemente por los pesticidas de los agricultores". Por ello, explicó Fuertes, se abrió otro pozo que también fue contaminado por un vertido de gasoil.

    "Está claro que la tierra aquí es muy permeable", apuntó el portavoz de la plataforma, para criticar que la planta de transferencia se vaya a situar tan cerca del acuífero del que ahora se abastecen.

    NEGOCIACIONES

    Los vecinos protestan también por la forma en la que se han desarrollado las negociaciones y consideran que tanto la corporación que inició los trámites como la actual "no ha facilitado la suficiente información" sobre este proyecto. Tampoco las condiciones económicas con las que se ha aceptado el vertedero les parecen adecuadas.

    "No queremos que se haga el vertedero", remarcó Gregorio Fuertes, "pero aún menos con las condiciones que se le han impuesto a la empresa", que son el pago al Ayuntamiento de 6.000 euros al año. Por otra parte, por construir la planta de transferencia y explotarla en un espacio de 62 hectáreas cuadradas, la empresa pagará al Consistorio otros 10.000 euros al año.

    Los puestos de trabajo que la empresa ha prometido son 13, aunque Gregorio Fuertes dudó de que finalmente sea así. "Que yo sepa en el vertedero de Teruel sólo trabajan dos personas", alegó el portavoz.

    La plataforma, que se constituyó en octubre de 2009, ha realizado encuestas en el municipio sobre la instalación del vertedero. Según un censo reciente en el que figuran 342 personas, 206 votaron que no, 6 que sí y unos 70, no sabe no contesta. El resto de las personas "son familiares del alcalde o no han sido localizados", dijo Gregorio Fuertes.

    "SE DICEN BARBARIDADES"

    Por su parte, el alcalde de Celadas, Antonio Andrés, defendió este proyecto al señalar que "se están diciendo barbaridades" sobre el vertedero. En primer lugar, comentó que la ubicación del vertedero está "en una cabecera del barranco Marimiguel donde no tiene cogida de agua".

    Tanto el alcalde como los vecinos se reunieron la semana pasada en Zaragoza con el consejero de Medio Ambiente del Gobierno de Aragón, Alfredo Boné. Durante el encuentro, y según informó el alcalde, Boné aseguró que, a petición del Ayuntamiento de Celadas, se están barajando otras posibilidades para ubicar el vertedero.

    Por otra parte, Andrés aseguró que "todos los vecinos y la oposición tienen toda la información sobre el proyecto a su disposición en el Ayuntamiento". Además, agregó que se han entregado a la oposición fotocopias de actas y toda la información existente.

    "De verdad, creo que están exagerando", afirmó, "porque será un vertedero de residuos no peligrosos". Según el alcalde, los residuos industriales peligrosos se llevan a Zaragoza, "y no a Celadas", dijo, a lo que agregó que la construcción y gestión del vertedero "estará completamente controlada" e incluso se construirá un aula para escolares "en la que los chavales de todo Aragón vendrán a conocer cómo se gestiona un vertedero", añadió.

    Antonio Andrés reconoció, respecto a las negociaciones económicas, "que hemos sacado poco", pero argumentó que "lo que yo prefiero son los puestos de trabajo para mi pueblo". Asimismo, Andrés recordó que fue el anterior alcalde, el también socialista Celestino Utrillas, quien mantuvo las primeras negociaciones.

    La empresa ofreció más dinero cuando comenzaron las negociaciones en 2006, pero una vez que les fue adjudicada la obra, "recularon", aseguró el alcalde. Cuando en 2008 se retomaron las negociaciones, "llamamos al anterior alcalde", pero no se presentó, concluyó.