19 de octubre de 2019
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  • 23 de febrero de 2010

    El acusado de un delito de lesiones por pegar a su hijo dice que le dio "una bofetadina suave por desobedecer"

    La acusación particular eleva la petición del fiscal y descarta el uso de la fuerza como medida pedagógica o correctora

    OVIEDO, 23 Feb. (EUROPA PRESS) -

    Un hombre, divorciado y vecino de Oviedo, acusado de un delito de lesiones por golpear a su hijo adolescente manifestó hoy en la vista oral que le dio "una pequeña bofetadina muy suave por desobedecer". El juicio se celebró en el Juzgado de lo Penal número 1 de Oviedo y quedó visto para sentencia.

    El fiscal elevó a definitivas las conclusiones provisionales por las que solicita que se condene al hombre a 28 días de trabajos en beneficio de la comunidad y que se le imponga una orden de alejamiento de su hijo durante seis meses. La acusación particular, por su parte, considera que el acusado incurrió en un delito de violencia en el ámbito familiar por el que le pide nueve meses de cárcel y 300 euros en concepto de responsabilidad civil, por las lesiones.

    En el juicio declararon el acusado, la víctima -menor de edad- y la actual pareja del primero, en calidad de testigo. El menor aseguró que su progenitor le dio "un remazo" -un golpe con la mano extendida- en el labio que le hizo "un punto de sangre" debajo de los dientes, al clavársele el 'piercing' que llevaba en el labio. Declaró, no obstante, que tras la discusión fue con normalidad al instituto y al término de las clases se dirigió al hogar materno y no al de su padre donde "no quería volver más".

    "CHANTAJE"

    El imputado, por su parte, explicó que existían quejas reiteradas del centro de estudios porque el menor llegaba tarde con frecuencia y dijo que esa mañana se negaba incluso a salir de la ducha, pese a la hora. Indicó, además, que tras lo sucedido su ex mujer le "chantajeó" con interponer una denuncia contra él si no le cedía la guardia y custodia del menor, a lo que se negó.

    Para la acusación particular el hecho constituye "un acto de agresión física hacia un menor, de suficiente entidad para causarle lesiones". Recalcó al respecto que el empleo de la fuerza carece de naturaleza pedagógica ya que "no se puede educar a un menor dándole golpes ni pequeños ni mayores". "Corregir es advertir, amonestar y reprender pero en modo alguno emplear la violencia física", incidió.

    Según el relato de la Fiscalía consultado por Europa Press, el acusado se encuentra separado legalmente desde 1993 de su mujer y tenía atribuida la custodia sobre su hijo menor desde julio de 2008, por resolución judicial.

    El texto señala que sobre las 8 horas del 9 de diciembre de 2008, el acusado "sin motivo aparente y a propósito", al no hacer caso a sus requerimientos golpeó con su mano el rostro de su hijo. Como consecuencia de la agresión el menor fue atendido ese mismo día en el centro de salud de la calle Otero, de Oviedo, donde se le apreció "una pequeña erosión en la encía inferior", que no requirió tratamiento médico ni quirúrgico y de lo que tardó en curar dos días.

    El Ministerio Público le imputa un delito de lesiones e interesa que se le prohíba la tenencia y el porte de armas durante 9 meses, así como la prohibición de acercarse a su hijo a menos de 100 metros y de comunicarse con él por cualquier procedimiento durante seis meses. Asimismo, deberá indemnizarle, a través de la madre, en 80 euros.