26 de febrero de 2021
9 de noviembre de 2014

Comienza el juicio contra un hombre acusado de drogar a una anciana durante 5 años para robarle

OVIEDO, 9 Nov. (EUROPA PRESS) -

El juicio contra un hombre acusado de drogar durante cinco años a una anciana --la tía de su mujer--, con el objetivo de robarle e intentar apropiarse de su vivienda desde 2007, se celebrará este lunes en el juzgado de lo penal número 3 de Oviedo.

El acusado, vecino de Bimenes, provocó "graves secuelas" a la anciana, según ha explicado la familia a través de un comunicado remitido a los medios. Una familiar de la víctima fue la que sospechó y, por indicación de la Guardia Civil, logró grabar los hechos con una cámara oculta, prueba que ha sido admitida por el juez.

Según las mismas fuentes la mujer comenzó a sufrir desmayos, cansancio generalizado y frecuentes caídas que le ocasionaron diversas fracturas. Incluso llegó a ingresar varias veces en urgencias, una de ellas en estado muy grave. Los médicos detectaron en su sangre la presencia de benzodiazepin, un medicamento psicotrópico que actúa sobre el sistema nervioso central, con efectos sedantes, hipnóticos, ansiolíticos, anticonvulsivos y amnésicos.

El fármaco, utilizado contra la ansiedad, insomnio y para combatir la abstinencia alcohólica o por drogadicción, no había sido recetado por ningún médico a la víctima y ninguno de los familiares reconocía tampoco habérselo administrado.

Ante la sospecha de que alguien estuviera drogando a la mujer, la Guardia Civil instó a uno de los familiares a instalar una cámara oculta en la casa de Bimenes, que demostró como el presunto culpable, casado entonces con una sobrina de la víctima, añadía fuertes cantidades de benzodiazepin a la leche y el azúcar que después tomaba la anciana.

Al mismo tiempo comenzó a detectarse la desaparición de dinero y joyas en casa de la víctima. Algunas de ellas fueron recuperadas después por la policía en un establecimiento de compraventa de oro en Pola de Siero.

Para la acusación, ejercida por el abogado ovetense José Carlos Botas, se trata de un caso claro de "robo con fuerza y delito contra la salud", aprovechándose de la confianza que la víctima tenía en el marido de su sobrina.

Por todo ello, la acusación particular ha solicitado siete años de cárcel, mientras que la fiscalía reclama seis años y seis meses para el presunto culpable, ahora en libertad, tras ser detenido por estos hechos en agosto de 2012.

Para leer más