6 de abril de 2020
9 de enero de 2008

EpC.- Cañizares dice que no se va en contra del Gobierno sino de Educación para la Ciudadanía por trasgredir derechos

GIJÓN, 9 Ene. (EUROPA PRESS) -

El vicepresidente de la Conferencia Episcopal, monseñor Antonio Cañizares, señaló hoy, en rueda de prensa en el Ateneo Jovellanos de Gijón antes de impartir una conferencia, que existen medios jurídicos y de otro tipo, para conseguir que la asignatura de Educación para la Ciudadanía deje de impartirse o bien sea opcional. Para él, no es que se vaya en contra del Gobierno sino que lo que dicen es que la asignatura va en contra de derechos fundamentales. Asimismo, dijo que la retirada del decreto y el desarrollo de otro donde se respeten los derechos de centros, padres y profesores es la única forma de acabar con el asunto.

"Salir a la calle no solucionaría el problema", agregó antes de dejar la puerta abierta a una solución dialogada. También descartó entrar en la batalla política ni a lo que diga el PP u otros grupos políticos. En su opinión, ellos apoyan los derechos de los padres, que son también los de los alumnos y los de los centros educativos. Asimismo, añadió que "la desobedencia civil no es válida, pero tampoco imponer leyes por encima de los derechos fundamentales".

Cañizares señaló que no es competencia del Estado la formación moral de los alumnos. Es más, aseguró que era una "transgresión innegable" de los derechos de los padres, los centros educativos y los profesores.

Para monseñor, el Estado trata de transmitir una determinada visión del hombre "en la que Dios no cuenta, inspirada en un laicismo radical" y una formación moral que los cristianos, según él, no pueden aceptar porque va en contra de su fe. A este respecto, recordó que el 80 por ciento de los padres pidieron para sus hijos la enseñanza religiosa.

Además, criticó una formación moral que obliga a aceptar la ideología de género. De ésta dijo que enseña que la sexualidad no respeta el hecho físico o corporal de ser de una manera u otra, sino que obedece a la elección. "El hombre es reducido a libertad, a decisión", indicó. "Esto al final destruye al hombre", apostilló, además de debilitar la familia, según él.

Por otro lado, alabó la decisión del Tribunal Superior de Justicia de Asturias de suspender cautelarmente la asistencia obligatoria a la clase de Educación para la Ciudadanía para aquellos alumnos que hubieran presentado la objeción. En este sentido, destacó que se trata de "un paso adelante y muy importante para dilucidar todo lo que esta materia comporta y las transgresiones jurídicas que se puden dar".

Asimismo, rechazó que, tal como dijo en su día el consejero de Educación, José Luis Iglesias Riopedre, esta medida cuatelar lesione los derechos de los alumnos y se preguntó si es que ahora el Estado era el educador moral de los niños.

Pese a que reiteró en varias ocasiones que no conocía bien el caso asturiano, y que además en su comunidad, Castilla-La Mancha, aún no se aplica la asignatura, indicó que en Toledo los colegios diocesanos no aceptan que se pueda imponer esta materia que "lesiona" el carácter interno de los centros, el de los padres que objetaron y el de los profesores a ejercer la libertad de cátedra.

No obstante, preguntado por su opinión sobre los colegios diocesanos asturianos que imparten esta asignatura, apuntó que hay que tener en cuenta que el decreto de enseñanzas mínimas obliga a todos los centros educativos a dar Educación para la Ciudadanía, por lo que debería ser el decreto quien hiciera mención a las posibilidades de exención, algo que no hace. Además, manifestó que los colegios diocesanos sabrán ofrecer aquello que consideren que debe darse.

Cañizares recordó que también existe el derecho a crear centros con carácter propio, el de los padres a elegir la enseñanza moral y religiosa que quieran para sus hijos, así como el derecho a la libertad de conciencia y la religiosa.

A su juicio, es muy diferente el que una persona eliga una determinada confesión religiosa y el derecho que tiene a que en la escuela el Estado le garantice ese derecho, con la imposición de esta asignatura. "La confesión cristiana no es una imposición", añadió. Es más, indicó que ésta última nunca se puede imponer, sino que se ofrece libremente y debe estar en todos los centros para que los padres elijan.

Respecto a la aplicación de una asignatura similar a la española en otros países europeos, apuntó que no hay ninguno donde se haya hecho lo que en España. Según él, en otros países se enseña derechos fundamentales, la Constitución e incluso urbanidad. Por contra, aseguró que no entran a formar en "identidad personal". De hecho, afirmó que en otros países "se echan las manos a la cabeza" cuando se enteran de lo que se hace en España. También aseguró que otras confesiones en España están en contra de Educación para la Ciudadanía.