20 de julio de 2019
  • Viernes, 19 de Julio
  • 14 de enero de 2019

    Javier Fernández reclama un "arancel ambiental" europeo sobre importaciones industriales

    El dirigente asturiano, partidario de hacer de la recuperación de la natalidad una de las grandes prioridades políticas

    Javier Fernández reclama un "arancel ambiental" europeo sobre importaciones industriales
    FSA

    OVIEDO, 14 Ene. (EUROPA PRESS) -

    El presidente de Asturias, el socialista Javier Fernández, ha hablado este lunes de la "desventaja competitiva" que vive la industria europea al regirse por una legislación en materia de cambio climático y derechos de emisión que otros países no cumplen.

    Así, Fernández ha propuesto la imposición de un "arancel ambiental" que se aplique a las importaciones de manufacturas hacia Europa. "Es sería la mejor fórmula para evitar que importemos CO2 y exportemos empleo", ha indicado.

    Esa "tasa sobre el carbono exterior", que sería según el dirigente socialista un gravamen equivalente al coste de producción suplementario que las plantas europeas ha de asumir por su esfuerzo para reducir emisiones, no ha de interpretarse como "proteccionismo", sino como una forma de contribuir a un clima estable "sin facilitar que se beneficien en el corto plazo quienes no hacen nada por él".

    A juicio del presidente asturiano, existe en Europa una "sobrerregulación" que asfixia a su industria con constantes reglamentos y directivas.

    Ha vuelto a reclamar Fernández "tiempo" para Asturias a la hora de abordar la transición energética. Pero además, ha hablado de la existencia de un "extraño monopolio" de tintes nacionalistas en el sector.

    "Parece que en España sólo el nacionalismo, y en concreto el nacionalismo vasco, es capaz de vender tiempo (se lo vendió al Gobierno del PP y ahora se lo vende al Gobierno del PSOE, y en los dos casos una parte del precio a pagar consistió en reducir de manera arbitraria y selectiva los peajes de acceso a la red con la consiguiente ventaja competitiva para la industria vasca)", ha criticado.

    Fernández ha añadido además que tiene la misma sensación cuando lee que se van a desarrollar las llamadas redes eléctricas cerradas que "parecen corresponderse con una vieja reclamación del nacionalismo catalán".

    ALCOA

    En su discurso, el presidente asturiano se ha referido al sector de la producción de acero, importante en Asturias con la factoría de Alcoa en Avilés, que la empresa quiere cerrar.

    En la misma línea expresada con anterioridad cree Fernández que son factorías que acusan la presión de los precios por las importaciones y soporta un alto coste de la electricidad y el desafío de reducir emisiones.

    Posteriormente, en el turno de preguntas un asistente se ha interesado sobre su opinión acerca de que el Gobierno pudiera intervenir las plantas de Alcoa en Avilés y A Coruña. Fernández ha respondido que el Gobierno ya está "interviniendo" y está haciendo "lo que puede", bien con Alcoa, bien con una empresa alternativa.

    En cuanto a la posibilidad de que exista alguna empresa interesada en seguir dando utilidad a las plantas, Fernández se ha limitado a decir que "hay alternativas". También ha recordado que en junio de 2018 se reunió con responsables de Alcoa y nada le dijeron sobre sus previsiones de cierre.

    DEMOGRAFÍA

    Otra parte del discurso de Fernández, muy centrado en Europa, ha tenido que ver con el problema demográfico. "No se dispone de una receta clara e inequívoca para el problema porque es obvio que ni tiene una única causa ni existe una única fórmula para afrontarlo, pero ello no nos disculpa por haberlo olvidado en un país, España, que aunque se incorporó con retraso a esta tendencia la ha asumido de manera abrupta y a un ritmo vertiginoso", ha explicado.

    Fernández ve necesario hacer de la recuperación de la natalidad una de las grandes prioridades políticas y sociales involucrando coordinadamente a las administraciones locales, autonómicas, nacionales y europeas.

    "No es fácil, pero resulta evidente que podemos hacer más por aumentar el número de nacimientos que por disminuir el número de fallecidos, así que dos cosas son indispensables: evitar los planteamientos tan propios de nuestra tradición arbitrista, repleta de memoriales al rey con remedios sencillos pero inocuos, y colocar esta cuestión entre las prioridades de la agenda pública para concienciar a la sociedad y a las élites políticas, mediáticas e intelectuales de la extrema gravedad del problema y de la necesidad de dejarlo fuera de la pugna partidista", ha argumentado.