10 de abril de 2020
18 de diciembre de 2008

Los niños hiperprotegidos tienen entre 5 y 20 veces más posibilidades de tener un cáncer que los expuestos a infecciones

GIJÓN, 18 Dic. (EUROPA PRESS) -

Los niños 'hiperprotegidos' por sus familias tienen pocas infecciones pero corren un riesgo de desarrollar cáncer de entre 5 y 20 veces más que aquellos pequeños que están expuestos a diversos tipos de infecciones, según indicó hoy el director del Banco de Células Madre de Andalucía, Pablo Menéndez Buján. El motivo radica en que los niños en edad de guardería que permanecen en sus casas protegidos en exceso tienen menos desarrollado el sistema inmune.

"El sistema inmune tiene que modularse con el desarrollo del niño y las infecciones sirven para reforzarlo", explicó en rueda de prensa previa a su conferencia 'Células madre y cáncer: importancia de la hipótesis científica en el correcto abordaje de un proyecto biomédico', que ofreció esta tarde en la sede de la Sociedad Internacional de Bioética (SIBI) en Gijón.

Esta afirmación es una de las conclusiones de un estudio realizado recientemente sobre el comportamiento de los padres con sus hijos sobre la higiene infantil, en el que se evaluaron a 5.000 pequeños matriculados en guarderías y otros 5.000 que permanecían en casa con sus familiares. "Los niños que van a la guardería están expuestos a muchas infecciones pero eso refuerza su sistema inmunológico", remarcó.

Además, indicó que entre el 50 y el 60 por ciento de los cánceres infantiles se desarrollan porque la mutación ya estaba presente en el nacimiento. Por ello, en casos de leucemias y otros cánceres con mayor presencia en población infantil, los equipos de tratamiento piden la 'prueba del talón', una pequeña extracción de sangre realizada en el momento del alumbramiento cuyo análisis puede detectar desórdenes metabólicos, de tal forma que se convierte en una "prueba inequívoca" para ver si la alteración ya se encontraba en el momento de nacer.

El investigador también señaló que los estudios que se realizan sobre cáncer infantil indican que dos gemelos monocigóticos tienen las mismas posibilidades de padecer cáncer. "Si un niño desarrolla cáncer su hermano gemelo también lo hará aunque tarde entre seis meses y un año, lo que indica que ambos compartieron la célula cancerígena durante la gestación", apuntó.

Así, el estudio de las células madre tiene una labor determinante, no tanto en el proceso curativo como para "entender y conocer" porqué se produce el cáncer. En este sentido, la dieta y los factores ambientales tienen relevancia en el proceso.

Además, las células madres cancerígenas son las causantes de que los pacientes que se someten a tratamiento y se curan puedan recaer tiempo después. "El motivo es que en estas células existen propiedades biológicas concretas que resisten los tratamientos, como la quimioterapia, con capacidad de proliferar y perpetuarse para repoblar el cáncer en unos años", explicó.

Por ello, considera "fundamental" la investigación biomédica y los estudios iniciados en base a 'hipótesis concretas' para conocer el origen y desarrollo de esta enfermedad. Asimismo, apuesta por la "divulgación" de los avances en este campo para potenciar la relación entre los profesionales y la población general.

INVESTIGACIÓN EN ASTURIAS

Por otra parte, el médico y bioquímico asturiano incidió en que la investigación es "la herramienta del futuro". Al respecto, lamentó que en Asturias no tenga un "peso definitivo" ni se invierta "de verdad" en investigación, desarrollo e innovación (I+D+i). Así, aunque señaló que en los últimos años se ha avanzado en este ámbito aun queda mucho por hacer. "Eso es lo único que nos va a ayudar a salir de los problemas en el futuro", dijo.

Además, reseñó que existen grandes investigadores en el Principado, y puso como ejemplo al reconocido catedrático de Bioquímica y Biología Molecular de la Universidad de Oviedo, Carlos López Otín. No obstante, afirmó que "no hay masa crítica", al tiempo que estimó que sería necesario potenciar la investigación con cinco veces más de inversión y multiplicar, también por cinco, el número de profesionales investigadores.

Dijo que en Asturias, al igual que en otros lugares, por pertenecer a la "cultura latina" no hay tradición investigadora, algo que considera "debe cambiar" a corto plazo para poder aprovechar el potencial existente.