24 de octubre de 2019
  • Miércoles, 23 de Octubre
  • 2 de marzo de 2009

    Las explotaciones adheridas a la marca Carne de Cantabria se han multiplicado casi por seis en cinco años

    SANTANDER, 2 Mar. (EUROPA PRESS) -

    El número de explotaciones ganaderas adheridas a la Identificación Geográfica Protegida (IGP) Carne de Cantabria se ha multiplicado casi por seis en sólo cinco años, pasando de 42 explotaciones en el año 2002 a un total de 241 en 2007, según datos que acaba de actualizar el Instituto Cántabro de Estadística (Icane).

    El año clave que marcó el mayor salto cuantitativo fue 2004 porque, sólo en ese año, se incorporaron 91 explotaciones al sistema. Después el aumento ha sido progresivo, con entre 20 y 40 adhesiones anuales.

    En paralelo, también ha aumentado el número de mataderos en los que se sacrifican estas reses, así como la cifra de salas de despiece, de acuerdo con la estadística del Icane, consultada por Europa Press.

    Así, en 2007 había ya cuatro mataderos autorizados para sacrificar los animales de la marca Carne de Cantabria, mientras en 2002 era sólo uno. En la misma línea, las salas de despiece han pasado de una sola en el primero de los años a cinco en el último ejercicio comparado.

    La carne producida bajo esta Identificación Geográfica Protegida es carne de ganado vacuno producida a base de alimentación y manejo tradicionales. Son animales de las razas agrupadas en el tronco cántabro: tudanca, monchina y asturiana; junto a la raza pardo-alpina, integrada por absorción, y la limousina, adaptada al medio, así como sus cruces.

    Según explica la Oficina de Calidad Alimentaria de Cantabria (ODECA), hay varios tipos de carne acogidas a esta IGP que deben cumplir una serie de requisitos. Se incluye tanto carne de ternera, como de añojo, novilla y buey.

    En la actualidad Carne de Cantabria es una de las marcas de calidad más conocidas por los ciudadanos en España, tras la ternera gallega, la carne de Ávila, la ternera asturiana, el lechazo de Castilla y León, el ternasco de Aragón, y la carne de vacuno del País Vasco, y al mismo nivel que el cordero manchego.