1 de abril de 2020
22 de julio de 2008

Ecologistas proponen la ampliación del Parque Natural de Oyambre a las rías de Tinamayor y Tinamenor

Plantean sugerencias a la propuesta de Plan de Ordenación de los Recursos Naturales, que requiere "mejoras sustanciales"

SANTANDER, 22 Jul. (EUROPA PRESS) -

Organizaciones ecologistas representadas en el Patronato del Parque Natural de Oyambre propusieron hoy la ampliación de este espacio natural con la inclusión en sus límites de las rías de Tinamayor y Tinamenor, con la "filosofía de proteger el espacio y no aislar los espacios protegidos".

Junto a ello, abogaron por la articulación del parque con el Plan Regional de Ordenación del Territorio "para garantizar la continuidad y permeabilidad de corredores de conexión con los ecosistemas marinos, la comarca costera y el traspaís de los valles del interior".

En un comunicado, Emilio Carrera, en representación de las organizaciones ecologistas presentes en el Patronato del Parque Natural, explicó que la propuesta de Plan de Ordenación de los Recursos Naturales de Oyambre que la Dirección General de Biodiversidad ha facilitado a los miembros del Patronato requiere "mejoras sustanciales" en lo relativo al diagnóstico sobre el parque y las normas de ordenación, gestión y financiación.

Además, aunque le reconoce el hecho de dejar fuera de ordenación "impactos y agresiones relevantes" como el campo de golf sobre las dunas, el Pabellón Polideportivo de San Vicente, el depósito de butano o las infraestructuras de Santa Marina, llega 20 años después de la creación del parque, por lo cual "se ha perdido un tiempo crucial para evitar la progresiva degradación que ha venido sufriendo".

Frente a la propuesta recibida, los ecologistas demandan un "diagnóstico preciso" sobre el medio físico y modelos de simulación de la posible evolución del suelo, agua, clima, flora, fauna, dinámica costera y fluvial, paisaje, y los distintos ecosistemas, "dentro de un análisis más exigente y pormenorizado de las unidades ambientales".

También lamentan que el análisis socioeconómico no establece hipótesis de crecimiento, conservación o descenso que midan la presión que pudiera soportar el parque sin poner en peligro los valores que motivaron su declaración.

Igualmente, critican que las previsiones de gastos e inversión se sitúan en 3.000 euros por hectárea, "la mitad de los estándares aceptados universalmente", y además se fijan "sin prioridades ni consensos bien definidos, sin referencias al Plan Forestal, al PROT, a las delimitaciones de la Franja marítimo-terrestre y el Dominio Público Hidráulico y sin garantías sobre creación de empleo y plantillas".

Según dicen, esas previsiones de gastos e inversión tampoco precisan "acciones urgentes de corrección de impactos ambientales y sobre el paisaje en cuanto a identificación, procedimientos y plazos que aclare el futuro de los elementos fuera de ordenación, más la recuperación de marismas, dunas y bosques de galería, y acciones inmediatas en los escenarios más representativos del Parque".

OTRAS SUGERENCIAS

En cuanto a las actuaciones de uso público, Carrera sostiene que "olvidan" una red de centros de interpretación e información por todo el Parque y programas mucho más ambiciosos en la restauración de su Patrimonio mayor y menor.

Además, opina que en el Area de Influencia Socioeconómica es necesario añadir "algo más que un régimen de concurrencia competitiva" y basar el reparto de ayudas en publicidad y asesoramiento permanentes, "iniciativa de la Administración y no actitud pasiva, prioridad para los que viven dentro, mayor puntuación para los que crean empleos, con exenciones fiscales a las actividades sostenibles".

A su juicio, las Normas de Ordenación deberían recoger también expresamente el derecho al tanteo y retracto por parte de la Administración en las operaciones de compra-venta de terrenos en el Parque; y una zonificación "mucho más precisa" que ampliase la Zona de Uso Limitado al entorno de las marismas de Pombo y Rubín, Los Llaos, Zapedo y La Rabia, y hasta la carretera de Boria, añadiendo como elementos de régimen singular para su regeneración las marismas desecadas u objeto de rellenos o plantaciones de eucaliptos.

Con respecto a la regulación de usos y actividades, las asociaciones apuestan por añadir prohibiciones de infraviviendas, remolques fijos, garitos y cartelería, los rallies, y el uso recreativo fuera de carreteras de quads, todo-terrenos, trial, etcétera.

Asimismo, creen que deben establecerse criterios sostenibles y técnicas de bajo impacto en el sector agroganadero y forestal, eliminar los tendidos eléctricos aéreos, descartar puertos deportivos de nueva planta, favorecer nuevos usos y ampliaciones respetuosas en la arquitectura tradicional, definir con claridad límites de expansión urbana y aplicar figuras de protección específicas.

Finalmente, señalan que la dinamización económica, la rentabilidad social y la protección ambiental debería poner el énfasis en la creación de una marca o logotipo del Parque para la promoción e identificación de los productos y actividades sostenibles que tengan como escenario el espacio protegido.