6 de abril de 2020
16 de junio de 2014

Suspendido el juicio por la paliza en las fiestas de El Carmen en Revilla

El fiscal pide tres años y medio de cárcel

SANTANDER, 16 Jun. (EUROPA PRESS) -

La Audiencia Provincial ha suspendido el juicio del hombre acusado de participar, junto a varios menores, en una paliza en las Fiestas de la Virgen del Carmen en Revilla (Camargo) de 2011, por incomparecencia del acusado, para el que la Fiscalía pide tres años y medio de cárcel.

Según han informado fuentes del TSJC, se le emplazará de nuevo para el 22 de septiembre, a las 11,30 horas.

Según el relato del fiscal, sobre las 3.00 horas del 16 de julio de 2011, durante la celebración de las Fiestas del Carmen se produjo un altercado entre el denunciante y un menor de edad en el transcurso del cual este ultimó amenazó al otro con una botella.

A continuación, el grupo de amigos del citado menor, todos menores de edad a excepción del acusado, CA.Z.T, rodearon al denunciante y, "con ánimo de menoscabar su integridad física", comenzaron a golpearle en diversas partes del cuerpo, haciéndole caer al suelo.

Mientras todos ellos lo sujetaban y golpeaban se aproximó un amigo del grupo que estaba participando en la pelea, y que no ha podido ser identificado, y le cortó en la cara con una botella rota, "retorciéndosela sobre el pómulo izquierdo". A continuación, todos los agresores huyeron del lugar.

Por estos hechos, el denunciante sufrió una herida incisa en la parte izquierda de la cara que afectó a planos profundos --piel, músculo venas y rama bucal del nervio facial-- que precisó para sanar una intervención quirúrgica. Las lesiones tardaron en curar 74 días de los que 15 fueron impeditivos.

Como secuelas, le quedó una cicatriz de 8 centímetros, que le provoca pinchazos en el pómulo y supone una alteración de la morfología de su cara. Además, tiene paresia de la rama bucal del nervio facial que le provoca dificultad en la movilidad del labio superior.

Además de la pena de cárcel para CA.Z.T. como autor de un delito de lesiones, el fiscal reclama una indemnización de 30.000 euros para la víctima de la agresión por las heridas y secuelas.

Solicita que se le prohíba comunicarse y acercarse durante seis años a menos de 300 metros de la víctima.

Por su parte, la abogada del acusado solicita la libre absolución al considerar que su representado no intervino en ellos de la forma descrita por el fiscal y no es autor del delito que se le imputa ni de ningún otro.