23 de abril de 2019
24 de septiembre de 2008

Innova.- Investigadores de Sierrallana descubren un nuevo sistema para medir los factores de riesgo de sangrado

SANTANDER, 24 Sep. (EUROPA PRESS) -

Investigadores del Hospital Sierrallana de Torrelavega han descubierto un nuevo sistema para medir los factores que provocan un mayor riesgo de sangrado en los pacientes afectados por un tromboembolismo venoso y que estén anticoagulados.

La enfermedad tromboembólica venosa es un proceso con gran incidencia, caracterizado por la coagulación de la sangre en el interior de las venas, que produce el desplazamiento y fijación en el pulmón de la totalidad o de un fragmento del coágulo (embolia). Para su tratamiento, se recurre a sustancias que impiden que la sangre se solidifique o coagule, denominados anticoagulantes.

La investigación desarrollada por el personal de Sierrallana parte de los resultados del registro RIETE, un Registro Informatizado de Pacientes con Enfermedad TromboEmbólica que comenzó a funcionar en marzo de 2001, y que consiste en un registro de datos de una serie amplia de pacientes consecutivos con enfermedad tromboembólica venosa.

Sus objetivos son proporcionar información en Internet que ayude a los médicos a evaluar las diversas opciones para el tratamiento de sus pacientes e incrementar nuestro conocimiento de la enfermedad, incluyendo información sobre la epidemiología, diagnóstico, profilaxis y tratamiento.

En un estudio de pacientes con enfermedad tromboembólica venosa realizado en 19,274 anticoagulados por este motivo incluidos en el registro RIETE, los investigadores analizaron los factores de riesgo de sangrado tras anticoagulación en los primeros tres meses.

Así, concluyeron que las variables clínicas que se asociaron de manera independiente a sufrir sangrado fueron: sangrado mayor reciente, insuficiencia renal, anemia, cáncer, ancianidad y tromboembolismo pulmonar manifestado clínicamente.

En base a éstas variables los autores establecieron un índice semicuantitativo que clasifica a los pacientes de manera eficaz en tres grupos: bajo riesgo, medio y alto riesgo con porcentajes de sangrado de 0.3% (95% IC: 0.10.6), 2.6% (95% IC: 2.32.9), y 7.3% (95% IC: 5.69.3), respectivamente.

Esta investigación tendría la repercusión práctica de ayudar a decidir qué pacientes con enfermedad tromboembólica venosa deberían tratarse con la técnica de colocación de un filtro en cava por tener un alto riesgo de sangrado.