24 de octubre de 2020
23 de septiembre de 2020

Absuelto el joven acusado de mantener relaciones consentidas con una menor

La Audiencia de Cantabria destaca la "contundencia" de los peritos, que no apreciaron que la menor fue inducida, manipulada o engañada

SANTANDER, 23 Sep. (EUROPA PRESS) -

La Audiencia Provincial de Cantabria ha absuelto a un joven de 21 años acusado de abusar sexualmente de una menor, de 15 años de edad, con la que mantuvo cinco relaciones completas consentidas.

El tribunal subraya en su sentencia, que ya es firme, que al momento de los hechos existía una "evidente proximidad por edad y grado de desarrollo" entre el joven y la chica, que actualmente es mayor de edad y que en el juicio reconoció expresamente que mantenía una especie de relación de noviazgo con el procesado, por lo que se acogió a la dispensa para no declarar.

En el juicio, el fiscal acusó al joven de un delito de abuso
sexual con las atenuantes de reparación del daño, trastorno de
personalidad y proximidad de edad, y solicitó que se le impusiera la pena de cuatro años de prisión, y prohibición de aproximarse a distancia inferior a 300 metros de la víctima y comunicarse por cualquier medio con ella por un periodo de diez años.

Para absolver al joven, el tribunal se apoya en la "contundencia" de los distintos informes de los peritos psicólogos que analizaron tanto a la chica como al joven, y también en la "contundencia" de las ampliaciones y explicaciones expuestas por dichos peritos en el acto del juicio oral.

Según el relato de hechos probados, el joven mantuvo con la menor relaciones sexuales completas "con el expreso consentimiento" de ella. Entre ambos, "existía al momento de los hechos una evidente proximidad por edad y grado de desarrollo o madurez".

La sentencia recuerda que el Código Penal prevé la exclusión de la responsabilidad penal en los delitos de agresión sexual cuando existe el consentimiento libre del menor de 16 años y el autor "sea una persona próxima al menor por edad y grado de desarrollo o madurez".

Dado que "no ha sido discutido en ningún momento" el consentimiento libre de la menor, queda determinar si existía esa proximidad por grado de desarrollo entre ambos.

Es aquí cuando la Audiencia alude a los informes periciales en los que se indica que "no es descartable" que el desarrollo de la joven pueda corresponderse con el de una persona de 16 años o más, al tiempo que el desarrollo del joven "puede corresponder a una persona de 21 años y puede corresponder a una persona de menor edad".

Junto a ello, los psicólogos no han apreciado "una relación asimétrica de jerarquía/poder o superioridad cognitiva/intelectual entre ambos que nos haga concluir que la menor haya sido inducida, manipulada o engañada en relación a los hechos denunciados".

En este punto, explica el tribunal que se trata de "unos hechos que solo pueden verificarse a través de amplios conocimientos científicos que, cuando menos, introducen una seria duda del grado de desarrollo y de madurez tanto del procesado como de la menor" al tiempo que tampoco aprecian una relación de superioridad, ha informado el TSJC en nota de prensa.

En definitiva, el acusado "tenía veintiún años de edad en el momento de los hechos y la menor ya casi dieciséis, por lo que no solo no existe lejanía entre ambas edades sino que, además, concurría una más que evidente proximidad de desarrollo y grado de madurez entre ellos", concluye el tribunal.

Para leer más