28 de enero de 2020
  • Lunes, 27 de Enero
  • 7 de enero de 2009

    AMPL.-Financiación.- Revilla dice que todos saldrán "beneficiados" y Cantabria tendrá garantizados los servicios mínimos

    Se muestra "tranquilo" tras su encuentro con Zapatero, con el que volverá a reunirse próximamente para firmar el convenio de Comillas

    MADRID/SANTANDER, 7 Ene. (EUROPA PRESS) -

    El jefe del Ejecutivo cántabro, Miguel Ángel Revilla, se mostró hoy "tranquilo" con respecto al nuevo modelo de financiación autonómica ya que, según dijo, todas las comunidades van a salir beneficiadas y en Cantabria, en concreto, se van a "garantizar los servicios mínimos de los cántabros" y se seguirá manteniendo un "importante diferencial" en cuanto a lo que representa la financiación en la región en función de su población.

    Por ello, el líder regionalista salió "satisfecho" de su reunión con el presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero, un encuentro que se prolongó por espacio de algo más de hora y media, al que también asistieron el consejero de Economía y Hacienda, Ángel Agudo, y el secretario de Estado de Hacienda, Carlos Ocaña.

    Según explicó Revilla al término de esa reunión, el Gobierno central tiene previsto hacer públicas las cifras de su propuesta para el nuevo modelo de financiación autonómica la próxima semana con el objetivo de poder cerrar un acuerdo con las comunidades autónomas a lo largo del mes de febrero.

    Así, aseguró que el Gobierno presentará "en una semana o dos como mucho" las cifras que concretarán los parámetros de cálculo con la idea de poder firmar el acuerdo el próximo mes de febrero en el Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF).

    A la espera de conocer esa concreción, el presidente cántabro aseguró estar "tranquilo", porque Rodríguez Zapatero no sólo ha garantizado que habrá más dinero para las regiones, sino también la consideración de variables como la dispersión poblacional o el envejecimiento.

    En este sentido, resaltó que Cantabria se beneficiará del nuevo fondo de población, destinado a las autonomías con un crecimiento poblacional inferior a la media.

    También consideró "muy importante" el fondo de garantía, concebido para asegurar en todos los territorios la financiación de la sanidad, la educación y los servicios sociales, que representan "los costes más altos que tiene que afrontar cada comunidad"; y el fondo de suficiencia, "para corregir el déficit que se pueda producir".

    Revilla señaló no obstante que le preocupa el objetivo de reducir el diferencial de financiación per cápita, ya que Cantabria recibe en este momento el 1,62 por ciento de los recursos, pese a que su población sólo representa el 1,37 por ciento.

    SOLIDARIDAD

    Aunque la reducción de este diferencial constituye a su juicio "el caballo de batalla de la financiación catalana", el presidente cántabro abogó por su mantenimiento como compensación por el elevado coste fijo de los servicios en territorios como Cantabria.

    En este sentido, subrayó que a la hora de negociar la financiación autonómica no se puede ser "egoísta" y, aunque aseguró entender la postura de todas las comunidades, pidió que no haya planteamientos "insolidarios", porque el Estado debe corregir los desequilibrios que existen entre regiones.

    "Entiendo la postura de todas las comunidades, pero si fuésemos tan insolidarios de que cada uno cobre en función de lo que paga estaríamos cargándonos el sistema de reequilibrio de rentas", argumentó en relación al caso catalán.

    "En Cataluña hay un gobierno complicado donde Montilla está bajo la presión de un partido nacionalista y una izquierda que le están forzando a plantear reivindicaciones que espero que Zapatero sepa lidiar de manera adecuada", apuntó antes de reconocer sin embargo que el sistema necesitaba "ajustes" para acomodarse a la situación de Cataluña.

    En cualquier caso, el presidente cántabro insistió en la necesidad de que todos los ciudadanos tengan acceso a los mismos servicios vivan donde vivan y aseguró que el jefe del Ejecutivo le transmitió la garantía de que se cumplirá este principio. "Estamos tranquilos porque vamos a salir beneficiados todos, no se puede ser egoísta", enfatizó.

    ASUNTOS CÁNTABROS

    Aunque el motivo del encuentro de Revilla y Rodríguez Zapatero era la ronda de entrevistas con presidentes autonómicos para hablar del nuevo modelo de financiación, "la mitad" de la reunión se dedicó sin embargo a abordar los problemas de Cantabria, sobre todo los referidos a infraestructuras. "Estas cosas a mi me preocupan más que el debate de la financiación", explicó el presidente autonómico.

    Así, repasaron la situación de la alta velocidad y su llegada a la comunidad, y también abordaron la Autovía Dos Mares, cuestiones que serán tratadas precisamente en la reunión que Revilla tendrá el día 14 con la ministra de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, Elena Espinosa, para agilizar diversos trámites.

    Ese mismo día, recordó que el Estado y la comunidad firmarán el convenio en el que se concretarán las obras a las que se destinarán los 150 millones de euros pendientes del fondo de cohesión de la Unión Europea comprometidos para obras hidráulicas.

    Revilla tiene además previsto desplazarse próximamente de nuevo al Palacio de la Moncloa para firmar con Zapatero el convenio que garantizará la financiación del proyecto Comillas.

    TAXI SEGURO Y SERIGRAFÍA DE UN UROGALLO

    Revilla llegó a la reunión con el presidente del Gobierno en taxi como ya es costumbre en sus visitas a Madrid, aunque en esta ocasión el vehículo fue enviado desde La Moncloa por motivos de seguridad. "Aunque el recibo lo pagó el Gobierno de Cantabria", aclaró el mandatario autonómico.

    Además, obsequió a Zapatero con las ya también tradicionales anchoas y un surtido de productos cántabros, y le entregó también una serigrafía obra del artista cántabro Pedro Sobrado que Revilla ha utilizado este año como felicitación navideña. En ella se reproduce la imagen de un urogallo, una especie en peligro de extinción que vive en la cornisa cantábrica y que representa, según Revilla, "un canto a la esperanza en estos momentos de crisis y tanto pesimismo".