20 de junio de 2019
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  • 24 de septiembre de 2008

    Los cántabros residentes en Buenos Aires despidieron con lágrimas a la delegación cántabra

    SANTANDER, 24 Sep. (EUROPA PRESS) -

    Las despedidas siempre son tristes y la que protagonizaron los cántabros residentes en Buenos Aires al decir adiós a sus paisanos no fue una excepción.

    En el aeropuerto internacional de Ezeiza, miembros de la junta directiva de la Casa de Cantabria no pudieron contener las lágrimas al despedir a la delegación cántabra, encabezada por el consejero de Presidencia y Justicia, Vicente Mediavilla, que asistió al IV Encuentro de Casas de Cantabria que se desarrolló del 18 al 22 de este mes en Buenos Aires.

    Al consejero cántabro también se le "encogió" el corazón y el resto de personas que le acompañaban relataron a Europa Press que fue un momento muy emotivo.

    Ya en el avión que trasladaba de vuelta a España a las cerca de setenta personas que se habían trasladado a Argentina desde distintos punto del país en representación de sus respectivos centros regionales, comentaban que el encuentro celebrado en la capital bonaerense ha sido "lo más grande" que han vivido.

    "Ahora nos conocemos más; sabemos cómo trabajan los diferentes centros; hemos podido intercambiar experiencias y sabemos que podemos contar unos con otros", relataban algunos de los participantes.

    Como colofón a cuatro días de encuentros, intercambios de experiencias y de momentos para compartir, el Airbus de Iberia que trasladaba de vuelta a España a los asistentes al Encuentro se "transformó" por un momento en un "trocito" de Cantabria cuando el comandante de la nave, un santoñés, puso por el altavoz la popular canción montañesa de La Fuente de Cacho.

    Los setenta cántabros de la expedición comenzaron a entonar esta canción ante la sorpresa del resto de pasajeros a los que hubo que explicar el motivo de que se hubiera formado un espontáneo coro.

    Ya en tierra española, los miembros de las diferentes Casas de Cantabria se despedían emplazándose para el nuevo encuentro, que se celebrará el próximo año posiblemente en Cádiz, y sobre todo, para el que pueda celebrarse dentro de cuatro años, de nuevo, fuera de España.