18 de junio de 2019
  • Lunes, 17 de Junio
  • 29 de enero de 2010

    Cinco cultivares de tomate están incluidos en el distintivo 'CC. Calidad Controlada' de Cantabria

    Esta marca garantiza la calidad singular de los productos alimentarios

    SANTANDER, 29 Ene. (EUROPA PRESS) -

    Cinco cultivares de tomate están incluidos en la actualidad en el distintivo 'CC. Calidad Controlada' de Cantabria, una marca de calidad cuyo fin es garantizar la calidad singular de los productos alimentarios.

    Se trata del 'Jack', el 'Comanche'; el 'Goloso'; el 'Caramba'; y el 'Sinatra'. Una sexta variedad, la denominada 'Cabrales', podría ser incluida en el futuro en dicho distintivo.

    Según un estudio realizado por el Centro de Investigación y Formación Agraria (CIFA) y consultado por Europa Press, las mayores producciones acumuladas son para la variedad Comanche, de 27,45 kilos por metro cuadrado.

    En cuanto a la jugosidad, el Jack alcanzó los valores más altos en prácticamente todas las recolecciones. La jugosidad media osciló entre el 63,89% del Sinatra y el 73,23 por ciento del Jack.

    En cuanto a la firmeza de las diferentes clases de tomate, los valores más altos correspondieron, para la mayor parte de las recolecciones, a los cultivares de la clase Sinatra y Caramba.

    En concreto, en el ensayo desarrollado por el CIFA, dichas variedades presentaron las medias más altas con valores de 3,6 y 3,4 kilos respectivamente, mientras que el Cabrales (aún no incluido en la marca CC) apareció como el más blando con una media de 2,81 kilos.

    Finalmente, todos los cultivares presentaron valores medios de PH entre 4 y 5, considerados necesarios para un buen sabor. En este aspecto, las variaciones en los valores medios fueron muy pequeñas estando comprendidas entre 4,22 y 4,21 para Goloso y Jack y 4,11 y 4,15 para Sinatra y Cabrales respectivamente.

    El trabajo del CIFA sobre estos cultivares, financiado por la Consejería de Desarrollo Rural, Ganadería, Pesca y Biodiversidad del Gobierno de Cantabria, fue realizado para hacer una evaluación agronómica y físico-química de estos seis cultivares de tomate; evaluar sus características sensoriales; y estudiar las posibles relaciones entre la percepción de los consumidores y los parámetros indicadores de la calidad del tomate medidos instrumentalmente.