8 de agosto de 2020
15 de abril de 2009

El Gobierno buscará aportaciones de sindicatos y partidos en cuanto tenga el primer borrador de la Ley de Función Pública

Mediavilla hace un llamamiento a consensuar el texto para conseguir una ley "estable y duradera"

SANTANDER, 15 Abr. (EUROPA PRESS) -

El Gobierno de Cantabria se propone sacar adelante la futura Ley de Función Pública con el consenso de los sindicatos y de las fuerzas políticas representadas en el Parlamento regional y, para ello, en cuanto tenga el primer borrador del anteproyecto de ley lo abrirá ya a las aportaciones de las organizaciones sindicales y los partidos políticos.

Así lo explicó hoy el consejero de Presidencia y Justicia, Vicente Mediavilla, quien aprovechó también para hacer un llamamiento al conjunto de centrales sindicales y a los tres grupos parlamentarios porque, a su juicio, entre todos tienen la "obligación" de aprobar el texto con el mayor de los apoyos posibles para que sea una ley "estable y duradera".

El consejero recordó que el calendario comprometido con los sindicatos para el desarrollo en Cantabria del Estatuto Básico del Empleado Público obliga al Gobierno a presentar el proyecto de Ley de Función Pública en el Parlamento regional el próximo año, 2010.

Pero este mismo año estará ya el primer borrador del anteproyecto de ley, que la Consejería pretende "enriquecer" con las aportaciones de los sindicatos y las fuerzas políticas, "anticipando" así el consenso a la elaboración del proyecto de ley. Con tal fin, se creará una comisión de trabajo, un grupo de expertos.

Además, para enriquecer el texto el Gobierno está analizando también los modelos de función pública de otras comunidades y, en esta línea, el próximo 29 de abril habrá una reunión con representantes del Principado de Asturias para analizar conjuntamente dos cuestiones en concreto: la carrera profesional y la evaluación del desempeño del puesto de trabajo. También se está en conversaciones con la comunidad de Galicia.

Mediavilla subrayó la importancia de esta ley, porque en ella hay que "reinventar y rediseñar" la administración que se quiere en Cantabria en el futuro y hay que conseguir una norma "estable y duradera" que sirva con independencia del Gobierno que esté en cada momento.

Por ello, insistió en que el "consenso" debe ser la "piedra angular" del trabajo en la elaboración de la ley y resaltó que la Consejería quiere "dar cabida y participación a todo el que quiera aportar algo".

EL FUTURO DE CANTABRIA

En palabras del consejero, en esta ley Cantabria "se juega gran parte de su futuro", porque en ella se va a tener que decidir "qué tipo de función pública" se quiere para la Comunidad y otras cuestiones como, por ejemplo, si se quiere "realmente premiar" a los empleados públicos que trabajen por encima de unos estándares mínimos o si va a ser "café para todos", una opción, esta última, que Mediavilla considera un "error absoluto".

En este sentido, consideró que la carrera profesional, que es una de las cuestiones que se regularán en esa ley, debe estar "muy ligada" a la evaluación del desempeño del puesto de trabajo, para reconocer el "esfuerzo y dedicación"; y a una adecuada formación.

"Ese cóctel es lo que tenemos la obligación de aprobar en la futura Ley de Función Pública", resumió el consejero, quien recordó que el texto afectará a los funcionarios de la administración autonómica y marcará también unos principios y directrices para los funcionarios de las administraciones locales de la región.

Por último, tras subrayar que el personal es el "gran capital" de la administración, señaló que la ley se inscribe en una estrategia más amplia que engloba igualmente el Plan de reducción de cargas administrativas, que está "a punto de culminar". Con todo ello, agregó, se pretende "reinventar" la administración, "acercarla mucho más" a los ciudadanos y ser "mucho más eficaces".