7 de agosto de 2020
6 de agosto de 2009

El Gobierno de Cantabria advierte sobre la peligrosidad del dúmper de obra tras una muerte y otros seis accidentes

SANTANDER, 6 Ago. (EUROPA PRESS) -

El Gobierno de Cantabria, a través del Instituto Cántabro de Seguridad y Salud en el Trabajo (ICASST), está promoviendo la concienciación sobre la peligrosidad de las carretillas a motor con volquete, más conocidas como dúmper de obra, cuya utilización ha provocado, en lo que va de año, siete accidentes graves, con resultado de muerte en un caso.

ICASST está llevando a cabo una labor de seguimiento de las medidas de precaución que hay que tomar en la conducción de este tipo de maquinaria, que también en 2008 se cobró la vida de un trabajador.

Se trata, según señaló el director del Instituto, Amalio Sánchez, de un equipo de trabajo con unos riesgos de accidente "importantes" que requiere la toma de unas medidas de seguridad "muy estrictas". En este sentido, explicó que no hay que "minimizar" su peligrosidad, dado que, en ocasiones, por ser un vehículo cuya conducción se considera "fácil", no se actúa con precaución.

Su gran versatilidad para el transporte de materiales de obra, su maniobrabilidad y la posibilidad de acceso a casi todos los lugares hacen, además, que sea una maquinaria "con un uso muy extendido".

EL VUELCO, EL RIESGO MÁS GRAVE

Entre los riesgos que encierra la utilización de las carretillas a motor con volquete se encuentran los atropellos, choques, golpes y, sobre todo, el vuelco, siendo este último el que lleva aparejadas las consecuencias más graves.

Por este motivo, desde ICASST se recuerda que estas carretillas están previstas para circular en superficies horizontales o con inclinaciones autorizadas. Para este tipo de vehículo se limita también la velocidad, el peso, la forma de carga y el modo de circular por pendientes.

Sin embargo, matizó Amalio Sánchez, "en las condiciones reales de obra en Cantabria, existen pendientes muy pronunciadas y superficies muy irregulares, por lo que cualquier exceso de velocidad o determinadas maniobras pueden dar lugar al vuelco de la máquina, como, de hecho, sabemos que ocurre con frecuencia".

Se recomienda, por ello, tomar conciencia desde un primer momento de la estabilidad limitada de la máquina, que se ve especialmente reducida en casos de circular por pistas con pendiente pronunciada, así como en los casos de cargas que, por su peso o forma, desplacen desfavorablemente su centro de gravedad.

El ICCAST advierte de la importancia de que aquellas empresas que cuenten con operadores de carretillas a motor con volquete sean "especialmente estrictas" a la hora de aplicar unas medidas de seguridad básicas.

Los dúmper deberán ser conducidos exclusivamente por personal autorizado por la dirección de la empresa, tras haber superado el proceso de formación correspondiente; su utilización debe hacerse exclusivamente en las condiciones previstas por el fabricante, y debe prohibirse el transporte de personas, salvo que en la documentación de homologación estén previstos asientos a este fin.

Además, conductor y pasajero deben hacer uso del cinturón de seguridad para evitar salir despedidos del vehículo en caso de vuelco; la máquina debe de estar provista del marcado CE, declaración de conformidad y manual de instrucciones en español, y deberá circular exclusivamente por pistas debidamente mantenida.

Para evitar más accidentes, el ICCAST solicita la "máxima colaboración" de empresarios, trabajadores, sus representantes, promotores, servicios de prevención, proyectistas, direcciones facultativas de obra, coordinadores de seguridad, fabricantes y comercializadores de equipos, y, en general, de todos aquellos que se puedan ver concernidos por este grave problema para lograr minimizar el número de accidentes que se registran al cabo del año.