3 de diciembre de 2020
19 de octubre de 2020

El jurado declara culpables de asesinato a los acusados de matar al anciano en el garaje

El jurado declara culpables de asesinato a los acusados de matar al anciano en el garaje
Juicio a los acusados de matar a un anciano en su garaje de Santander para robarle - EUROPA PRESS

SANTANDER, 19 Oct. (EUROPA PRESS) -

El jurado del juicio a los acusados por la muerte de un anciano en su garaje de Santander ha considerado que los dos hermanos vascos enjuiciados por este hecho son culpables de un delito de asesinato, como apreciaban el fiscal y la acusación en tanto que las defensas esgrimían que era un homicidio.

Lo han considerado así los integrantes de este órgano, que este lunes ha deliberado y votado el objeto del veredicto, con lo que el juicio celebrado la semana pasada en la Audiencia Provincial, también contra un tercer procesado por robo, ha quedado visto para sentencia.

Siete de los nueve miembros del tribunal han coincidido en que Paulino y Ricardo L.G., residentes en Bilbao y Vitoria cuando sucedieron los hechos, en febrero de 2017, dieron muerte al hombre, de 81 años, en su garaje en la calle Beato de Liébana para cogerle las llaves de su domicilio, en Alcázar de Toledo, y así resultares "más fácil" el posterior robo, único delito imputado a Juan Carlos C.S., vecino de Santander.

Los jurados han tenido en cuenta para ello los informes de la autopsia realizada al cadáver y las declaraciones de las forenses y policías en la vista, durante la práctica de las pruebas pericial y testifical.

Además, se han puesto de acuerdo, por unanimidad, en que el octogenario trató de resistirse, lo que le resultó físicamente imposible por su edad y estatura, así como por la complexión física de los dos principales encausados.

Según el objeto del veredicto, ambos redujeron y golpearon al anciano, "sabiendo Paulino y Ricardo que haciendo lo que hacían podían matarle".

"Le metieron un trozo de tela en la boca de gran tamaño, que le introdujeron con fuerza empujándolo hasta la laringe, le taparon la boca con cinta adhesiva, encima le colocaron un pañuelo que le tapaba la boca y las fosas nasales, le envolvieron la cabeza con cinta transparente, le ataron fuertemente las manos y los pies de forma separada y luego entre ellos a la espalda", prosigue el escrito.