22 de octubre de 2019
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    Piden 38 años para cuatro acusados de robar en una casa de Mompía y agredir a sus ancianos residentes

    El juicio se celebrará de lunes a jueves, del 17 al 20 de noviembre, en la Sección Primera de la Audiencia Provincial

    SANTANDER, 14 Nov. (EUROPA PRESS) -

    La Fiscalía pide un total de 38 años y cuatro meses de prisión para cuatro hombres que cometieron un robo en una casa de Mompía el 15 de octubre de 2012 y agredieron a sus residentes, de 72 y 92 años, causándoles múltiples fracturas, heridas y lesiones.

    Los cuatro hombres están acusados de un delito de robo con violencia en vivienda habitada por el atraco que organizaron conjuntamente, pero dos de ellos, los que accedieron a la casa para perpretar el robo, también lo están de un delito de lesiones.

    Así, la Fiscalía pide 17 años y 13 años y 10 meses de prisión para estos dos últimos, mientras que solicita cuatro años para quien ideó el robo y otros tres años y medio para el que cooperó permaneciendo en el vehículo para facilitar la huída.

    Según el relato del Ministerio Fiscal, uno de los acusados, J.G., contactó con otro de ellos, J.V. --al que no conocía previamente y con el que se puso en contacto a través de unos amigos de ambos que estaban presos en El Dueso--, y que le iba a ofrecer un trabajo.

    Ese trabajo consistía en el robo de un chalet de la localidad de Mompía, donde J.V. sabía que existía una importante cantidad de dinero en metálico, procedente de la venta de unas fincas, así como que en la vivienda sólo residían dos personas de avanzada edad que no iban a oponer resistencia.

    Ambos fueron a ver la vivienda y acordaron organizar el atraco que cometería J.G. y luego se repartirían el botín al 50 por ciento. Tras ello, J.G. propuso a otros dos hombres, BI.M.G. y S.J.R., que participasen en el robo.

    En el día de los hechos, S.J.R. recogió en su vehículo a J.G. y BI.M.G. y, sabiendo que éstos portaban una maza, cuchillos, cinta americana y pasamontañas, se dirigieron a los alrededores de la vivienda a las 21 horas pero como, tras dar varias vueltas por la zona, vieron que había vecinos por la calle, decidieron marcharse y volver más tarde.

    Se fueron a consumir bebidas alcohólicas y regresaron sobre 22.45 horas. S.J.R. dejó a J.G. y a BI.M.G. en los alrededores de la vivienda y como sabía lo que éstos dos iban a hacer dijo que él no entraba y se quedó en el coche para esperarles y facilitarles la huída.

    ATAVIADOS CON PASAMONTAÑAS, GUANTES Y ROPA OSCURA

    Así, los dos hombres se colocaron los pasamontañas y guantes y, vestidos con ropas oscuras, saltaron la valla del chalet de 1,80 metros, rompieron con la maza de goma una ventana de la planta baja y accedieron a la vivienda donde se encontraban un hombre de 72 años y su madre de 92.

    Tras intimidarles repetidamente con el cuchillo y la navaja exigiéndoles que les entregasen el dinero, consiguieron que la mujer sacase 70 euros de su bolso y se lo entregase, pero ellos querían localizar la importante cantidad de dinero que creían que había en la casa.

    Por ello, empezaron a empujar al hombre, le tiraron al suelo y comenzaron a golpearle entre los dos con la maza y un palo de bambú con el fin de que dijera donde estaba el dinero que buscaban. También golpearon a la mujer, a la que hicieron un pequeño rasguño con el cuchillo en la cara y le propinaron un violento empujón, haciéndole chocar contra la escalera.

    Mientras J.G. continuaba golpeando al hombre, BI.M.G. subió a la planta superior de la casa a registrar las habitaciones en busca del dinero pero no encontró nada.

    De repente se dieron cuenta que en el exterior de la vivienda se estaba congregando gente, que había llegado alertada por los gritos de la mujer del hombre de 72 años, que se había escondido con su nieto de dos años en un balcón.

    Ante esta situación, los dos ladrones decidieron abandonar la casa, saltando por la misma ventana y el muro que cuando llegaron, pero en cuanto pusieron un pie en la calle fueron retenidos por el hijo del hombre de 72 años y varios vecinos hasta que llegaron la Policía Local y la Guardia Civil. El acusado que les esperaba en el coche logró huir pero fue interceptado minutos más tarde en la carretera A-67.

    Los dos atracadores profirieron amenazas de muerte e insultos y lanzaron patadas a los vecinos que les estaban inmovilizando y, cuando llegaron los agentes, arremetieron contra éstos también lanzándoles patadas y puñetazos y amenazándoles de muerte.

    Al ser detenidos, J.G. relató de forma voluntaria a los agentes de la Guardia Civil que fue J.V. quien organizó el robo, por lo que fue localizado y detenido también.

    LESIONES Y SECUELAS

    A consecuencia de las agresiones, la mujer de 92 años sufrió fracturas, heridas y lesiones que tardaron en curar 40 días, la mitad de ellos impeditivos, y le han quedado como secuelas neuralgias intercostales esporádicas y un trastorno grave de estrés postraumático.

    Mientras que a su hijo, el hombre de 72 años, sufrió múltiples fracturas craneales y en la cara y hematomas, por lo que requirió una intervención neuroquirúrgica y tardó en curar 365 días, 335 de ellos impeditivos. Además, le han quedado como secuelas una pérdida de sustancia ósea en el cráneo, síndromes neurológicos, déficit cognitivo, epilepsia y deterioro de las funciones cerebrales, por lo que necesita de supervisión en su vida diaria.

    Un informe forense ha valorado estas lesiones de este hombre en 69 puntos de secuela, lo que es equiparable a una grave enfermedad somática y psíquica. Asimismo, el forense le da otros siete puntos por dos cicatrices, una de 29 centímetros en la cabeza y otra de tres en el cuello por la traqueotomía.

    Debido a la situación física y psíquica en la que ha quedado este hombre, la Fiscalía solicita que declare como testigo en el juicio siempre y cuando un médico forense acredite que está en condiciones de hacerlo.

    Los daños causados en la vivienda han sidos tasados en 250 euros, que reclaman los perjudicados. Además, el Servicio Cántabro de Salud (SCS) también reclama 139.286 euros por la asistencia médica prestada al hombre que agredieron.

    DETALLE DE LAS PENAS SOLICITADAS

    La Fiscalía y la acusación particular solicitan las mismas penas. Así, para J.G. piden cuatro años de prisión por el delito de robo, un año y tres meses por el de las lesiones a la mujer, siete años y seis meses por el de las lesiones al hombre, seis meses por el de resistencia a la autoridad y otros siete meses por el de amenazas.

    Mientras que para BI.M.G. solicitan cuatro años y nueve meses por el delito de robo, dos años por el de lesiones a la mujer, nueve años y seis meses y un día por las lesiones al hombre, y nueve meses por el de amenazas.

    Para el que se quedó en el coche, S.J.R., piden tres años y seis meses por el delito de robo y para el que organizó, J.V., cuatro años de prisión también por un delito de robo.

    A los cuatro les solicitan que paguen conjuntamente los 250 euros de daños en la vivienda y los 70 euros que sustrajeron a la anciana.

    Además, J.G. y BI.M.G. deberán indemnizar a la mujer en 1.820 euros por las lesiones y 8.000 por las secuelas, así como abonar 139.286 euros al SCS.

    En el caso del hombre y las graves lesiones que le causaron, la Fiscalía pide una indemnización de 20.210 por las lesiones y 124.020 euros por las secuelas, mientras que la acusación eleva éstas a20.450 y 240.000 euros, respectivamente.

    Por su parte, las defensas de los acusados piden la libre absolución para los cuatro.

    El juicio por estos hechos se celebrará desde el lunes, 17 de noviembre, al jueves, día 20, a partir de las 9.30 horas, en la Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Cantabria, en el complejo judicial de Las Salesas.

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