31 de marzo de 2020
17 de marzo de 2008

Sostenible.- Cantabria recicla anualmente tres toneladas de residuos procedentes de sistemas de iluminación

SANTANDER, 17 Mar. (EUROPA PRESS) -

Cantabria recicla anualmente tres toneladas de residuos procedentes, principalmente, de los sistemas de iluminación de hogares, oficinas, zonas industriales y vías públicas, según un estudio realizado por la Federación Española de Reciclado (FER).

El informe indica, además, que dos de las toneladas procedentes de Cantabria corresponden a luminaria chapajo (sistemas de iluminación que llegan mezclados con otros materiales como el plástico o el vidrio) y el resto, es decir, una tonelada, a luminaria clasificada independientemente (residuos que tienen un origen puro ya que llegan sin mezclar con otros materiales y permite su clasificación directa como metal). Esta situación relacionada con la composición del residuo se repite en el conjunto nacional.

También a nivel estatal, el estudio revela que España recicla anualmente un total de 1.591 toneladas de sistemas de iluminación, de los cuales aproximadamente la mitad proceden de la vía pública, lo que supone cerca de 750 toneladas al año procedentes de farolas y alumbrados exteriores que se retiran de las calles por avería o renovación del mobiliario urbano.

El 50 por ciento restante de las luminarias tiene su origen en el ámbito doméstico o privado. De esta forma, las lámparas de araña, halógenos, plafones o flexos metálicos que se retiran de una vivienda u oficina tras una redecoración o reforma suponen al año más de 700.000 kilos de material para reciclar.

Según el estudio, el reciclaje de las 'lámparas públicas' permite recuperar metales de gran resistencia y durabilidad como son el hierro y el acero, con el fin de incorporarlos como materia prima en los procesos de fabricación de automóviles, estructuras de edificios o tuberías, entre otros. No en vano, el 87 por ciento de las 18 millones de toneladas de acero que se producen en nuestro país procede de materiales reciclados.

Por su parte, las 'lámparas domésticas' hacen posible la reutilización de materiales de menor resistencia pero de mayor calidad como el aluminio, que se emplea como materia prima en la fabricación de muchos productos cotidianos (cierres, cacerolas, palos de golf...). Según datos de la FER, el 82 por ciento de la producción nacional de aluminio proviene del reciclaje.

LUGAR DE RECOGIDA.

Respecto al lugar de recogida, el estudio refleja que el 73 por ciento de las luminarias (1.100 toneladas) llegan a las empresas de reciclaje a través de los gestores de residuos, conocidos como chatarreros.

El 10 por ciento de las lámparas fuera de uso (alrededor de 160 toneladas) proceden de los denominados 'puntos limpios', destinados a los usuarios domésticos, comerciantes o instaladores.

Los contenedores ubicados en los centros de distribución de material eléctrico orientados tanto a pequeños como a medianos productores de residuos recogen el 9 por ciento, mientras que los grandes almacenes apenas aportan el 4 por ciento restante.

En cuanto al origen geográfico, el estudio muestra que seis de cada diez toneladas (59%) de los sistemas de alumbrado se recogen directamente por las comunidades autónomas, a través de una oficina de coordinación logística (OFIRAEE) designada para este fin. Alrededor del 37 por ciento se recoge a través de los propios municipios y el 4 por ciento por otras vías como la importación.

Finalmente, el estudio de la FER revela que más de la mitad de las lámparas que se reciclan en España se concentran en tres comunidades autónomas: Andalucía, País Vasco, y Madrid mientras que Cantabria y Murcia son las regiones donde menos cantidad de luminarias se reciclan.