4 de agosto de 2020
8 de julio de 2020

Un total de 16 residentes regresan al CAD de Meruelo tras dejar de ser 'centro Covid'

La consejera de Políticas Sociales señala a la residencia como "ejemplo de generosidad y solidaridad" durante la pandemia

Un total de 16 residentes regresan al CAD de Meruelo tras dejar de ser 'centro Covid'
La consejera de Políticas Sociales visita el CAD de Meruelo - GOBIERNO

SANTANDER, 8 Jul. (EUROPA PRESS) -

Un total de 16 residentes han regresado al Centro de Atención a la Dependencia (CAD) San Miguel de Meruelo tras abandonarlo el pasado 24 de marzo cuando se habilitó como 'centro Covid' para que pasaran en él la cuarentena personas dependientes de otras residencias que hubieran dado positivo en las pruebas de coronavirus y que no necesitaran hospitalización.

En concreto, el 24 de marzo se trasladó --con la ayuda de la empresa Anfersa-- a 23 residentes desde el CAD San Miguel a tres residencias gestionadas por la misma empresa, Grupo de Calidad en Dependencia, situadas en Mataporquera, Puente Arce y Soto de la Marina.

Durante estos más de tres meses, dos residentes han fallecido --no debido al virus--, otros tres han solicitado traslado a otras residencias, uno que tenía plaza privada ha pasado a concertada adjudicándosele plaza en otra residencia y uno que se encontraba hospitalizado en el momento del traslado optó por irse a casa y renunció a la plaza, quedando los 16 que ya han regresado al centro.

Por lo que respecta a los enfermos Covid-19, los traslados se iniciaron a partir del 4 de abril y sumaron un total de 39 procedentes de 11 residencias. Con ellos se facilitó la redistribución de los espacios en el resto de centros, reforzando las medidas de aislamiento de mayores con diagnóstico confirmado positivo del resto de residentes.

Aquí recibieron atención de una plantilla de 23 personas: 16 gerocultoras, tres personas de limpieza, dos de cocina, una de mantenimiento y una en dirección. Con excepción de una gerocultora, que empezó y renunció a los seis días --fue sustituida el mismo día de su renuncia--, el equipo se ha mantenido "al pie del cañón" durante los tres meses que ha funcionado como 'centro Covid. Además, ninguno de los trabajadores ha enfermado.

Los residentes desplazados han ido regresando a sus centros de origen una vez que han recibido el alta, salvo cinco que fallecieron en el hospital de Laredo.

El tiempo medio de estancia de los residentes en el CAD San Miguel ha sido de 18 días, habiendo sido la estancia más larga de 31 días. El 40% de los residentes tuvo que ser derivado al hospital en algún momento.

La edad media de las personas que han pasado por el CAD San Miguel en esos tres meses fue de 83 años --48 la más joven y 103 la mayor--, siendo el 82% mujeres y el 18% hombres.

"EJEMPLO DE SOLIDARIDAD"

La consejera de Empleo y Políticas Sociales, Ana Belén Álvarez, ha destacado el "extraordinario comportamiento" que han tenido durante la pandemia del Covid-19 los residentes del CAD de Meruelo y sus familias, así como la Dirección y los trabajadores, que han sido "un ejemplo de colaboración, generosidad y solidaridad" al facilitar la transformación de la residencia en un 'centro Covid' donde ancianos positivos de otros centros que no requerían hospitalización pasaron la cuarentena.

Álvarez ha hecho estas declaraciones durante su visita al CAD con motivo del retorno de los residentes que "no dudaron en trasladarse voluntariamente a otros" centros para que el Gobierno pudiera destinar las instalaciones a positivos Covid, lo que "ha permitido salvar muchas vidas y hacer frente a la enfermedad con más y mejores medios".

Ha extendido su agradecimiento a la empresa propietaria del CAD de Meruelo y a los 23 empleados que decidieron trabajar a pesar de ser un 'centro Covid' en el que corrían el riesgo de contagiarse.

Su actitud, a juicio de la consejera, ha ido "mucho más allá del cumplimiento del deber", ya que muchos permanecieron voluntariamente aislados para limitar el riesgo de contagio --ninguno de ellos ha enfermado en este tiempo--.

Así, Álvarez ha destacado el papel del personal de las residencias, que durante esta pandemia se ha "volcado" no solo en prestar la atención y el cuidado a las personas dependientes, sino también "en tratar de suplir el afecto emocional del que lamentablemente se han visto privadas" debido al blindaje de estos centros.

Y ha tenido un recuerdo "para todos los mayores que el Covid-19 ha arrancado de nuestro lado, vidas y trayectorias personales que se han visto truncadas y cuya ausencia deja un vacío en sus allegados imposible de llenar", ha lamentado.

La titular de Políticas Sociales ha estado acompañada en su visita por la directora general del Instituto Cántabro de Servicios Sociales (ICASS), María Antonia Mora; así como la primera teniente de alcalde del Ayuntamiento de Meruelo, Marta Ruiz; el concejal Feliciano Acebo y el gerente del grupo propietario del CAD, Rubén Otero.

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