17 de octubre de 2019
17 de septiembre de 2019

Trasladan a la osezna 'Saba' desde Cantabria un espacio en el monte leonés de Valsemana

Trasladan a la osezna 'Saba' desde Cantabria un espacio en el monte leonés de Valsemana
La osezna recogida en Proaza (Asturias)GOBIERNO DE CANTABRIA - ARCHIVO

OVIEDO/SANTANDER, 17 Sep. (EUROPA PRESS) -

La cría de oso pardo cantábrico 'Saba', recogida a finales de mayo en las inmediaciones del cercado de Proaza, en Asturias, y que se encontraba desde junio en el Centro de Recuperación de la Fauna Silvestre de Villaescusa, perteneciente a la Consejería de Medio Rural, Pesca y Alimentación del Gobierno de Cantabria, ha sido trasladada el lunes a un recinto en semilibertad en el monte de Valsemana, en León, dependiente de la Consejería de Fomento y Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León.

Así lo ha informado este martes el Principado en nota de prensa, en la que ha explicado que los equipos técnicos y veterinarios del Gobierno de Cantabria, Asturias y la Junta de Castilla y León, con el apoyo del Ministerio para la Transición Ecológica, han consensuado el traslado de la osa al recinto leonés, una vez superado el cuadro neurológico que padecía y tras someterla a un chequeo.

Las instalaciones de Valsemana facilitarán la aclimatación del animal al medio natural de forma previa a su reintroducción, dado que están aisladas, son amplias y cuentan con un adecuado enriquecimiento ambiental. El traslado a este recinto se ha realiazado "sin incidencias", según ha apuntado el Ejecutivo asturiano.

La Guardería de Medio Natural del Principado, en colaboración con técnicos especializados, recogió a la cría en las inmediaciones del cercado osero de Proaza. Padecía desnutrición, deshidratación y alteraciones neurológicas, por lo que fue enviada a un centro veterinario para estabilizarla. Tras experimentar una leve mejoría, se acordó su traslado al Centro de Recuperación de la Fauna Silvestre, en Cantabria, unas instalaciones específicas para el tratamiento de osos pardos.

Durante los tres meses que ha permanecido allí ha estado permanentemente bajo control especializado, aunque sin contacto visual con sus cuidadores, y ha alcanzado un desarrollo óptimo, hasta llegar a los 23 kilogramos de peso.