25 de enero de 2021
29 de julio de 2006

Una treintena de cementerios cántabros alcanza un grado de saturación por encima del 90% y en dos se rebasa el 98%

Santander es una de las ciudades españolas más caras para adquirir un nicho, según un informe del Tribunal de Cuentas

SANTANDER, 29 Jul. (EUROPA PRESS) -

Un total de 35 cementerios de Cantabria presentan un grado de saturación igual o superior al 90% y en otros dos se rebasa ya el 98%. En los 547 camposantos restantes aún no se ha llegado a la saturación del 90%, según datos recogidos en el Informe de Fiscalización de la Gestión de los Servicios Funerarios y de Cementerios aprobado hace unos días por el Tribunal de Cuentas.

En términos relativos esto significa que el 6% de los cementerios de la región están ya en el 90% de saturación o por encima de él, mientras el 94% restante aún no llega a tales tasas. Comparado con la media nacional, Cantabria se encuentra algo mejor, porque en el conjunto del país la saturación igual o superior al 90% llega ya al 28% de los cementerios y en el 5% se sobrepasa el 98% de saturación.

Los datos del Tribunal de Cuentas relativos a saturación se sustentan en el estudio de la situación de 17.488 de los 17.682 cementerios españoles (de los restantes, pertenecientes a Salamanca, no se han obtenido datos).

Según los mismos datos (extensibles en este caso a todos los cementerios), de esos 17.682 cementerios existentes en España, la mayor parte, casi un 52%, son de titularidad municipal; mientras que un 44,78% son de la Iglesia Católica y el 3,3% restante privados. En Cantabria la situación es bastante diferente, ya que el 90,21% de los cementerios (525 del total) son de la Iglesia y sólo un 7,73% son municipales (45).

Unicamente hay dos comunidades en las que el porcentaje de cementerios de la Iglesia supera la tasa cántabra. Se trata de Asturias y Galicia, con porcentajes del 91,52% y del 94,43%, respectivamente.

Por lo que respecta al estado de los accesos a los cementerios, también analizado por el Tribunal de Cuentas, casi la mitad de los camposantos cántabros los tienen en buenas condiciones, en concreto 281 del total, o lo que es lo mismo, el 48,28%. Por su parte, en un 35,4% de los casos las condiciones de acceso son regulares y en un 16,32% malas.

En esto la comunidad autónoma no alcanza la media, ya que en el conjunto nacional más del 65% de los cementerios tiene bien sus accesos, sólo un 18,51% los conserva en estado regular y un 15,58% los tiene en mal estado.

PRECIOS

Los precios para hacerse con un nicho o una sepultura en alguno de los cementerios de las principales ciudades españolas presentan diferencias importantes. Santander se sitúa entre los puntos más caros.

Así, adquirir un nicho por cinco años cuesta en el cementerio de Ciriego un mínimo de 366,8 euros, cifra que -entre los camposantos analizados por el Tribunal de Cuentas- sólo superan los de Avilés (380,16 euros) y Coslada (452,5). El coste máximo de un nicho por ese mismo tiempo se sitúa en la capital cántabra en 485,98 euros, precio que se supera en Granada en 551,2 euros y en Badalona en 2.850,82 euros.

Si se trata de hacerse con un nicho por un plazo de 99 años, en Santander cuesta como mínimo 1.074 euros y, como máximo, 1.378. En este caso, aunque sigue estando entre los precios más altos, hay un buen número de cementerios que superan al de Ciriego.

Uno de los casos más llamativos es el de Alcalá de Henares, donde los precios a 99 años oscilan entre 2.613 y 3.512 euros. En Alcobendas la horquilla se mueve entre 2.056 y 2.234 euros, en Salamanca entre 2.041 y 2.234 y en Jerez de la Frontera entre 1.956 y 3.260 euros.

También son significativas las diferencias que se pueden llegar a pagar en un mismo cementerio. En este sentido, el precio mínimo de un nicho a 99 años en Mataró es de 148 euros y el máximo 2.984 euros; en Valladolid la diferencia se mueve entre 592 y 3.018 euros; en Lleida entre 181 y 2.417 y en Cuenca, entre 144 y 2.326 euros.

AUMENTA LA CREMACIÓN

Ante este elevado precio de los nichos y la importante saturación de los cementerios se constata cada año un paulatino incremento de las cremaciones frente a las inhumaciones. En el cementerio municipal de Ciriego en Santander, en el último año cuyas cifras han sido analizadas por el Tribunal de Cuentas (el 2003), las incineraciones representaban ya el 47% de los servicios prestados, frente al 53% de las inhumaciones.

Un año antes (2002) los porcentajes eran del 45% y 55%, respectivamente; en 2001 la incineración alcanzaba el 41%; y en el año 2000 sólo representaba el 38% del total, frente al 62% de inhumaciones.

TASA DE MORTALIDAD

Por lo que respecta a las tasas de mortalidad, Cantabria superaba en 2004 la media nacional. En total, ese año murieron en la región 5.276 personas, registrándose por tanto 9,51 defunciones por cada mil habitantes.

La media nacional fue de 8,71 por mil y las tasas más altas correspondieron a Lugo (13,52), Ourense (13,14), Soria (12,87), Zamora (12,53) y Ávila (12,34). Por el contrario, los índices más bajos de mortalidad corresponden a Las Palmas (6,22 muertes por mil habitantes), Melilla (6,79), Ceuta (6,88) y Madrid (6,99).

En Santander, con 1.818 fallecimientos en 2004, la tasa de mortalidad fue de 9,89 muertes por mil habitantes, con un descenso destacado respecto al año 2003, cuando la tasa fue 14,76.