28 de mayo de 2020
16 de junio de 2014

Uno de los acusados por la muerte de un militar en Guadalajara alega que la operación estaba "organizada"

Los tres procesados niegan tener responsabilidad en los hechos ocurridos durante la ejecución de unas maniobras subacuáticas

LA CORUÑA/GUADALAJARA, 16 Jun. (EUROPA PRESS) -

Uno de los tres acusados por la muerte de un militar en Guadalajara en 2011 durante la ejecución de unas maniobras subacuáticas ha negado en el juicio la responsabilidad de los hechos y ha defendido que la operación subacuática estaba "completamente organizada".

Así lo ha manifestado el brigada Nicolás Varela, responsable y coordinador de los grupos de buceo de la unidad militar, ante el tribunal Militar de La Coruña que ha acogido este lunes la primera sesión del juicio por la muerte de Héctor Luelmo, originario de Zamora, en marzo de 2011 durante la ejecución de unas maniobras subacuáticas en el Pantano de Entrepeñas, en la provincia de Guadalajara.

La acusación particular sostiene que se produjeron "diversas acciones negligentes en la coordinación y ejecución" de unas maniobras de inspección y ejercicios subacuáticos, de cara al entrenamiento de los militares de esta unidad. Considera que no se adoptaron todas las medidas preventivas y de seguridad específicas para este tipo de maniobras.

Por estos hechos, están acusadas tres personas, todos integrantes de la unidad militar de emergencias y que niegan tener responsabilidad en lo ocurrido. Para ellos, la Fiscalía pide entre 2 y 3 años de prisión, mientras que la acusación particular eleva las penas a entre 4 y 8 años.

OPERACIÓN "ORGANIZADA"

"La operación estaba completamente organizada", ha sostenido el responsable de los grupos de buzo, que ha explicado que su trabajo era "coordinar y dirigir" los grupos de buceadores y ha justificado que la inmersión se realizó "con consentimiento" de los jefes de cada grupo de buzos que son, dice, los que conocen la "capacidad" de los buceadores.

No obstante, en su declaración ha señalado que "si hubiera visto alguna negligencia, lo hubiese advertido". El acusado ha explicado que el día anterior a los hechos mantuvo una reunión con los jefes de buceadores, que "consintieron la inmersión" y dijeron que los buzos estaban "capacitados" para sumergirse en el pantano.

"Si el jefe de buceadores me dice que sí, es quien conoce la capacidad de los buceadores", ha sostenido Varela, que ha insistido durante su declaración que él "no tenía más responsabilidad" que coordinar y dirigir a los grupos de buceo y que eran los jefes de cada grupo quienes vieron "oportuno" la inmersión.

LE PERDIÓ DE VISTA

Frente a esto, el segundo procesado, Julián Sánchez, el jefe del grupo de buceadores al que pertenecía la víctima, ha manifestado que Varela era el "director de la inmersión" y el encargado de "todas las medidas de control".

Asimismo, ha reconocido que en la maniobra tuvieron "problemas para subir" a la superficie al hundirse el cabo de ascenso, y fue en ese momento cuando se "separaron" y perdió "de vista" a una pareja de compañeros, entre los que se encontraba la víctima.

En su declaración, Sánchez, que ha destacado que se trataba de una inmersión con "poco visibilidad", ha relatado que ante la imposibilidad de continuar sumergido se vio obligado a subir a la superficie, donde pidió a sus compañeros que se sumergiesen para "ayudar".

Por el juicio en el Tribunal Militar de La Coruña, que está previsto se prolongue hasta este jueves, pasarán 55 personas, entre testigos, peritos, buzos, médicos, técnicos, mandos de la Unidad de Militar de Emergencias (UME) y compañeros del fallecido.