21 de septiembre de 2020
30 de mayo de 2008

Cañizares quiere que Toledo renueve su Consagración en la Solemnidad de Cristo Rey el 23 de noviembre

TOLEDO, 30 May. (EUROPA PRESS) -

El cardenal arzobispo de Toledo, Antonio Cañizares, anunció hoy su intención de que Toledo renueve su Consagración en la Solemnidad de Cristo Rey el próximo 23 de noviembre, y confió que toda la comunidad secunde esta iniciativa "de la que espero abundantes frutos espirituales y pastorales".

Según informó el Arzobispado en un comunicado, monseñor Cañizares se pronunció así con motivo de la celebración hoy de la Solemnidad de "El Sagrado Corazón de Jesús", invitando a toda la comunidad diocesana, fieles laicos, consagrados y consagradas, seminaristas y sacerdotes, "a acoger la gracia de este misterio del Amor misericordioso de Dios, expresado en la humanidad del Verbo Encarnado y en su Obra Redentora y significado en su adorable corazón".

"Los Obispos de España, hace hoy mismo 89 años, quisieron llevar a todos los fieles a esta fuente de Vida y Salvación, para renovar en santidad y celo evangelizador a todo nuestro Pueblo Cristiano, consagrando España a este Divino Corazón. En este aniversario muchas Diócesis españolas renovarán esta consagración. También yo quiero que nuestra Archidiócesis de Toledo reviva este acontecimiento de gracia y renueve su Consagración en la Solemnidad de Cristo Rey el próximo 23 de noviembre. Ya desde ahora os invito a preparar personal y comunitariamente este acto de Consagración", explica en su escrito.

En él informa de que desde el comienzo del mes de septiembre estarán a disposición de parroquias, colegios, grupos y familias materiales pastorales que ayuden a dicha preparación y presenten el profundo significado de este acto en sus coordenadas teológicas, espirituales y pastorales.

"Tal consagración es un acto de profunda adoración y lleno de gratitud al Redentor. Un sí a su amor misericordioso y a su proyecto sobre nosotros. Se sitúa en la línea de la renovación de las Promesas Bautismales como rechazo al pecado y como adhesión a Cristo y a su Iglesia. Es pues un profundo acto de comunión eclesial enraizado en la adhesión al Redentor y a su enseñanza y estilo de vida centrados en la Caridad, expresión sintética del obrar propio de nuestra dignidad de Hijos de Dios", aclara el cardenal.

Según indica, la consagración quiere ser el punto de arranque Cristológico de un Curso Pastoral centrado en el valor de la comunión eclesial y en el cultivo de la espiritualidad de comunión.