26 de febrero de 2021
23 de enero de 2008

Cañizares resalta la figura de San Ildefonso, que se entregó como "servidor de su pueblo" y fue el "buen pastor"

TOLEDO, 23 Ene. (EUROPA PRESS) -

El cardenal arzobispo de Toledo, Antonio Cañizares, presidió hoy la Misa Pontifical en la Catedral Primada de Toledo celebrada con motivo de la festividad de San Ildefonso, patrón de una ciudad en la que "nació, vivió y se consagró al Señor", entregándose "como servidor fiel a su pueblo" y sobre todo, conformándose como el "buen pastor".

En la homilía, que escuchó la Corporación Municipal con el alcalde, Emiliano García-Page a la cabeza, Cañizares indicó en su homilía que "renaciendo una esperanza nueva" se celebra hoy la fiesta del patrón San Ildefonso "buen pastor, testigo y áncora de la Fe, y maestro de la Fe, que sigue enseñándonos e iluminándonos en el camino de la esperanza".

Recordó que el mismo día del pasado año comenzaba el Año de Conmemoración del XIV centenario del nacimiento de San Ildefonso, un día que se clausura proclamando "la grandeza del Señor y su infinita Misericordia para con nosotros" y que por intercesión ha realizado este año.

Se ha podido "palpar la Misericordia de Dios de manera singular", destacó, cuando en junio pasado, visitó la ciudad de Toledo "después de tantos siglos fuera de Toledo", las reliquias de San Ildefonso, ya que es "cómo si él mismo en persona, viniera a su Toledo, donde nació, vivió y se consagró al Señor", entregándose "como servidor fiel a su pueblo".

San Ildefonso "ha seguido y sigue mostrándose como el buen pastor y maestro nuestro", insistió, ya que su magisterio perenne incluye sabiduría y enseñanza "de la verdad", para poner "cimientos sólidos" a través de la confesión de Fe en "Jesucristo, hijo único de Dios, que nace de la Virgen".

De su magisterio, se encuentra hoy "mucha luz", indicó Cañizares, ya que ante todo, manifestó el arzobispo de Toledo, pretende "buscar la verdad" y reivindicar "a Dios y las cosas que son suyas". Hay que "buscar el amor a la verdad", insistió, porque en verdad es "el amor al hombre".

Por último, tras indicar que espera que "pronto" se vea en los altares a Juan Pablo II, indicó que fue el "gran testigo de la esperanza" y el hombre que "como nadie ha trabajado y lo ha apostado todo por el hombre, por la paz y la familia, para que el hombre sea reconocido en su grandeza y su dignidad".

"Es el Papa de los derechos humanos", dijo Cañizares, y todo porque, "anclado en la Virgen María", vive "en esa espiritualidad hondamente cristiana donde está toda la esperanza para el hombre", concluyó.