25 de mayo de 2019
  • Viernes, 24 de Mayo
  • 9 de agosto de 2008

    Castilla-La Mancha pierde 324.540 horas de trabajo en los primeros cinco meses del año

    TOLEDO, 9 Ago. (EUROPA PRESS) -

    La conflictividad laboral en Castilla-La Mancha, en los cinco primeros meses del año, se ha situado por encima de la media nacional, según los datos facilitados por la Confederación Regional d e Empresarios de Castilla-La Mancha por la CEOE, en la que CECAM está integrada.

    Según informó CECAM en un comunicado, durante este periodo, la región se ha situado entre las comunidades autónomas con mayor número de conflictos laborales, colocándose en la séptima posición, igualada con la Comunidad Navarra.

    El número de huelgas registradas en Castilla-La Mancha fue de diecinueve, que distribuidas por provincias han sido: dos en Albacete; cuatro en Ciudad Real; una en Cuenca; seis en Guadalajara; cuatro en Toledo, y dos en el ámbito regional.

    En las huelgas, notificadas a la autoridad competente en la materia en cada una de las cinco provincias en las que se han producido los conflictos, participaron un total de 1.270 trabajadores, lo que provocó una pérdida de 324.540 horas de trabajo.

    En una distribución por provincias, en las dos huelgas producidas en Albacete se vieron implicados 66 trabajadores, lo que conllevó una pérdida de 8.892 horas; y en las cuatro llevadas a cabo en Ciudad Real, fueron 215 los trabajadores implicados y 13.688 horas perididas.

    Mientras, en la provincia de Cuenca se han perdido 792 horas, y han estado implicados 11 trabajadores; en la provincia de Guadalajara, se han perdido 42.160 horas, en las que se han visto implicados 528 trabajadores.

    En los cuatro conflictos laborales producidos en Toledo y en la región han estado implicados 109 y 341 trabajadores, y llevaron unas pérdidas de 6.328 y 252.680 horas de trabajo, respectivamente.

    Para la Confederación Regional de Empresarios de Castilla-La Mancha, estos datos, fruto de la situación de crisis económica que se está viviendo, "no son nada positivos, y frenan el desarrollo y el crecimiento económico de la región".