19 de mayo de 2019
21 de junio de 2014

El Corpus de Porzuna, declarado de Interés Turístico Regional

El Corpus de Porzuna, declarado de Interés Turístico Regional
EUROPA PRESS/AYTO PORZUNA

CIUDAD REAL, 21 Jun. (EUROPA PRESS) -

   La Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha ha declarado de Interés Turístico Regional el Corpus Christi de la localidad ciudadrealeña de Porzuna.

   Según ha informado la Junta, ha sido la propia presidenta regional, María Dolores de Cospedal, la que ha telefoneado al alcalde de la localidad, Raimundo Garrido, para comunicarle esta noticia.

   La Celebración del Corpus de Porzuna se lleva a cabo el siguiente jueves al octavo domingo después del Domingo de Pascua, es decir, 60 días después.

   Formalmente es el jueves que sigue al noveno domingo siguiente a la primera luna llena de primavera del hemisferio norte, según la información publicada en la web del Ayuntamiento y recogida por Europa Press.

LOS DOCE DANZANTES

   En Porzuna, el día del Corpus se realiza una danza llevada a cabo por doce hombres o danzarines, quienes han participado en este ritual por diferentes motivos a lo largo de la historia. En esta localidad, la danza que acompaña la procesión goza de gran importancia, ya que es uno de sus rasgos diferenciadores.

   Al principio, los danzantes formaban parte de una hermandad, la del Cristo de la Vera Cruz, y bailaban los propios cofrades, pero a medida que se fue diluyendo su presencia en la festividad, la tarea de danzar fue recayendo en los mozos del pueblo.

   Mozos que participan como cumplimiento de una promesa, práctica que se mantuvo hasta la década de 1940 en que las danzas eran ofrecidas al Señor como promesa de una familia y, más tarde de forma voluntaria, fórmula que se mantiene en la actualidad.

ORIGEN

   No se posee ningún rasgo documental acerca del origen de la danza del Corpus en Porzuna, pero algunos estudios sobre el pueblo la sitúan en la Edad Media, época en la que se instituyó y extendió la festividad del Corpus por toda Castilla.

   El número de danzantes es doce, porque doce eran los Apóstoles de Jesús y doce eran las tribus de Israel; pero esta simbología oculta no puede apreciarse de forma externa, ya que los personajes no se diferencian unos de otros en su indumentaria o atributos, al vestir todos de forma semejante.

   Antaño, los danzantes se preparaban semanas antes ensayando la danza por las calles de la localidad. En la actualidad, se ofertan diversos cursos de danza del Corpus, guitarra, bandurria y laúd, de forma gratuita --a través de la Universidad Popular--, para fomentar que los más jóvenes de la localidad aprendan tanto el baile como la música de dicha tradición.

LA DANZA

   La danza que se lleva a cabo es muy pausada, en ella los brazos apenas se mueven, manteniendo uno levantado y el otro sobre el pecho. El ritmo lo marcan con los pies, pero apenas sin levantarlos del suelo.

   Se trata pues de un baile, siguiendo el compás de un fandango, aunque la posición de los danzantes difiera de la que habitualmente mantienen para este tipo de baile. Respecto a la ritualidad de la danza, es significativo que todos los danzantes bailen de espaldas, porque deben ir siempre de frente a la Custodia, como símbolo de respeto hacia la Figura de Cristo y la Sagrada Forma.

   Este ceremonial se repite una y otra vez durante todo el recorrido procesional. A lo largo del mismo se harán paradas ante todos los altares dispuestos sobre la calzada por donde transcurre la procesión.

INDUMENTARIA

   La indumentaria que visten los danzantes es la misma para todos; aunque su simbología sea la de los doce Apóstoles, ninguno de ellos va ataviado con ningún atributo distinto o específico. Todos los trajes son iguales y típicos de esta zona, y únicamente se detecta alguna pequeña diferencia en el color y bordados del mantón y en el pañuelo que llevan anudado al pelo.

   El traje que visten está formado por una camisa blanca, una faja azul, un calzón negro hasta media rodilla con las perneras bordadas, botones dorados, puntillas y lentejuelas. Llevan medias de hilo blanco y alpargatas del mismo color decoradas con bordados de motivos florales. Cruzándoles el pecho llevan un mantón de Manila sujeto con alfileres, prenda de indumentaria femenina festiva que aquí se muestra como un ejemplo de riqueza.

   En la cabeza se atan un pañuelo --normalmente de seda-- sobre las sienes anudado a un lado, cayendo sobre el hombro izquierdo y adornando con un broche en el nudo. Como instrumento musical llevan castañuelas, cuyos sones les sirven para marcar el ritmo de la danza, a la vez que los instrumentos de cuerda acondicionados por los componentes de la rondalla que los acompaña en todo momento.