25 de marzo de 2019
  • Domingo, 24 de Marzo
  • 16 de abril de 2008

    Lamata no entiende por qué Murcia y Valencia "agitan fantasmas de la división" cuando reciben de C-LM agua para beber

    La Junta asegura que con el Estatuto de Autonomía no quiere derrotar a nadie ni se va a sentir derrotado, "porque vamos a ganar todos"

    TOLEDO, 16 Abr. (EUROPA PRESS) -

    El portavoz y vicepresidente primero del Ejecutivo castellano-manchego, Fernando Lamata, dijo no entender por qué los gobiernos de la Comunidad Valenciana y la Región de Murcia, gobernados por el PP, "quieren mover esa irracionalidad que todos llevamos dentro, y agitar todos los fantasmas de la división", en relación a las protestas contra la derivación de agua del Ebro a Barcelona.

    A preguntas de los medios, durante la rueda de prensa para dar cuenta de los acuerdos del Consejo de Gobierno aprobados esta semana, Lamata se posicionó a favor del "trasvase o concesión de agua a Barcelona para beber" porque es "lo que venimos haciendo desde hace treinta años hacia Valencia y Murcia". En este sentido, dejó claro que Castilla-La Mancha no argumenta con "demagogia".

    A renglón seguido, el portavoz del Gobierno regional recordó que durante estos días se está derivando agua hacia el Segura con motivo del último trasvase aprobado por parte del Consejo de Ministros y agregó que a él se le caería la "cara de vergüenza de saber que se está llevando agua para beber a Murcia y que su presidente diga que se trata de manera desigual a Barcelona".

    Tras señalar que Castilla-La Mancha nunca ha negado agua para beber, recalcó que el Ejecutivo de José María Barreda no quiere blindar los ríos, sino lo contrario, deslindarlos ya que según dijo, los ríos en Valencia y Murcia están blindados "porque tienen una servidumbre histórica, que tuvo sentido en el Tribunal de las Aguas. Tenía sentido en otras épocas".

    Como en otras ocasiones, el vicepresidente primero pidió a Murcia y Valencia que pongan en marcha la solución definitiva, que es la desalación. Por otro lado, Lamata se centró en el proyecto de Estatuto de Castilla-La Mancha, asegurando, que es un buen proyecto, que ha liderado el presidente regional, José María Barreda, bajo el cumplimiento de dos requisitos: que fuera con el acuerdo del PSOE y PP y que fuera constitucional.

    Ante las críticas vertidas por el PP, Lamata eludió entrar en polémicas, y subrayó que tanto PSOE y PP deben ir juntos en la defensa de este proyecto de ley al Congreso de los Diputados. "Queremos que ese nuevo estatuto sea para Castilla-La Mancha el mismo motor de desarrollo que ha supuesto el vigente estatuto en estos 25 años. Queremos que sea la herramienta que ayude a Castilla-La Mancha a ganar el siglo XXI", puntualizó.

    "VAMOS A GANAR TODOS".

    A continuación, señaló que en el Estatuto de Autonomía, el Gobierno no quiere derrotar a nadie ni se va a sentir derrotado, "porque vamos a ganar todos". Para el Gobierno de Castilla-La Mancha, la reforma estatuaria significa fortalecer a la región y a España, no contra España. "Vamos a ir juntos, trabajar para que sea el mejor estatuto, y lo va a ser en materia de agua, instituciones o infraestructuras", dijo.

    Aclaró que PSOE y PP van a trabajar con la convicción de que el actual redactado del Estatuto es muy bueno, incluida la fecha de caducidad del trasvase, "porque hemos dicho una y otra vez, que antes de 2015, va a ser imposible trasvasar agua". Asimismo, aseguró que el trasvase Tajo-Segura no tiene sentido, y existen alternativas estables, y indicó que la caducidad del trasvase tiene que ser una premisa con la que trabajen Murcia y Valencia.