21 de octubre de 2019
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  • 17 de septiembre de 2019

    El Ayuntamiento de Valladolid concluye la peatonalización de un tramo de la calle Recoletas

    El Ayuntamiento de Valladolid concluye la peatonalización de un tramo de la calle Recoletas
    El concejal de Movilidad y Espacio Urbano, Luis Vélez, en una visita a la reciente peatonalización de un tramo de la calle Recoletas de Valladolid.AYUNTAMIENTO DE VALLADOLID

    VALLADOLID, 17 Sep. (EUROPA PRESS) -

    El Ayuntamiento de Valladolid concluye la peatonalización de un tramo de la calle Recoletas, una actuación que se enmarca en los Presupuestos Participativos y que ha supuesto una "mejora sustancial" en el aspecto de la vía y que limitará el acceso a la misma a los usuarios de vados.

    El concejal de Movilidad y Espacio Urbano, Luis Vélez, junto a los técnicos municipales del Servicio de Espacio Público e Infraestructuras, ha visitado este martes la calle en la que se ha concluido la peatonalización de un primer tramo, entre las calles San Ildefonso y Juan de Juni.

    En la visita también han participado representantes de la Asociación Vecinal Ribera de Curtidores, puesto que esta actuación se ha ejecutado mediante el contrato de conservación de las vías públicas en cumplimiento de una obra aprobada en los presupuestos participativos del pasado ejercicio, según ha informado el Consistorio en un comunicado recogido por Europa Press.

    Los trabajos comenzaron el 27 de mayo y se han extendido durante algo más de tres meses y medio debido a la necesidad de actuar en las redes de agua potable y alcantarillado, lo que en una vía de esta estrechez ha implicado un corte total durante un tiempo "más prolongado que en otros casos".

    Antes de la reforma la calle tenía una configuración de tráficos segregados, con una calzada de anchura variable entre 3,80 y 4,60 metros, sobre la que estaban permitida una fila de estacionamientos para motocicletas y entre seis y siete plazas de coche --todo ello de dimensiones infra estándar--, y dos "exiguas" aceras de entre 90 centímetros y un metro.

    La configuración tras la obra es una plataforma única adoquinada, con aguas a una canalización central con corredera de granito y ahora se impide completamente el acceso de vehículos desde la calle de San Ildefonso, mediante elementos fijos y bolardos desmontables.

    De este modo, el tráfico admisible en la vía, de acceso a los vados autorizados, será con entrada y salida desde la calle Juan de Juni, a excepción del vado con frente a San Ildefonso, al que se accederá desde esta.

    Los materiales y configuración elegidos, adoquines de 20 por diez de colores crema y rojo sin bisel, corredera central sin resalto y vados de acceso en vez de embocaduras, pretenden facilitar "al máximo" el uso peatonal de la vía, y "amabilizar" su aspecto.