22 de octubre de 2020
23 de marzo de 2014

Blázquez destaca sus "convicciones cristianas" y su contribución a la reconciliación y libertades fundamentales

MADRID, 23 Mar. (EUROPA PRESS) -

   El presidente de la Conferencia Episcopal Española, Ricardo Blázquez, ha destacado las "convicciones cristianas" del expresidente del Gobierno Adolfo Suárez.

   En un comunicado, Blázquez ha trasladado a la familia las condolencias de todos los obispos al entender que "don Adolfo" representa "un gran testimonio para la vida pública". "Con discreción, y al mismo tiempo con firmeza, fue un hombre de profundas convicciones cristianas que también en su vida privada fueron decisivas para afrontar con entereza y esperanza numerosas dificultades personales", ha señalado.

   Según Blázquez, España le debe mucho a Suárez "por su contribución singular a la reconciliación y a la recuperación de las libertades fundamentales y a la democracia, en una etapa histórica particularmente importante de la que todos somos beneficiarios".

   "No podemos olvidar que, entre otras muchas cosas, fue con él como presidente del Gobierno cuando, en 1979, se firmaron los Acuerdos entre la Santa Sede y el Estado español, que constituyen el marco normativo en el que se vienen desarrollando eficazmente las relaciones entre la Iglesia y el Estado", ha indicado el presidente de la Conferencia Episcopal.

   Blázquez ha elevado a Dios su oración por su eterno descanso. "Y, particularmente, al compartir con don Adolfo Suárez la condición de abulense, le pido a la Virgen, Nuestra Señora de Sonsoles, que conforte a sus familiares", ha concluido.

   Por su parte, el cardenal Antonio Cañizares ha subrayado que todo el comportamiento de Adolfo Suárez estuvo basado en su fe y que lo más importante de su legado fue "pasar de una situación donde España estaba dividida a una España unida, la España de todos los españoles donde cabemos todos".

   A su juicio, su legado está "vivo y perenne porque es la llamada a la reconciliación, a la unidad, al trabajo de todos juntos todo con codo por esa España que tanto quiso él, que España se asiente sobre los Derechos Humanos, sobre las libertades, el respeto a la dignidad de la persona, sobre el bien común, la concordia la unidad y la paz".

   En declaraciones a TVE recogidas por Europa Press, ha subrayado que él entendía la caridad como una "caridad política" y que era la que él trataba de ejercer, "servir al bien común hacer y llevar a cabo justicia social para todos".

   El cardenal, que estuvo con el expresidente del Gobierno ayer y anteayer, ha recordado también una ocasión en la que le confesó, ya enfermo, en el año 2005. "Decía yo siempre necesito pedir perdón y que Dios me perdone", ha relatado que le dijo entonces.