18 de febrero de 2020
18 de enero de 2020

CyL realiza 105.690 donaciones de sangre en 2019, un 1,26% más que el año anterior

CyL realiza 105.690 donaciones de sangre en 2019, un 1,26% más que el año anterior
Imágenes de recurso de donaciones de sangre. - MARÍA JOSÉ LÓPEZ - EUROPA PRESS

VALLADOLID, 18 Ene. (EUROPA PRESS) -

Los castellanoleoneses realizaron a lo largo de 2019 un total de 105.690 donaciones de sangre, cifra que supone un incremento del 1,26 por ciento con respecto al mismo periodo del año anterior, en el que se contabilizaron 104.373 colectas, según el balance aportado por el Centro Regional de Hemoterapia y Hemodonación (Chemcyl).

De la cifra global de donaciones, 34.152 provienen de los puntos fijos establecidos a lo largo de toda la Comunidad, otras 64.919 de las colectas que organizan tanto el Chemcyl como las hermandades de donantes de sangre de la Comunidad, mientras que el resto corresponden a donación de hemoderivados (aféresis de plaquetas y plasmaféresis).

La provincia que más donaciones ha registrado ha sido Valladolid, con 26.678; seguida de Burgos, con 20.429; León (16.062); Salamanca (13.731); Segovia (6.729); Palencia (6.304); Ávila (5.676); Zamora (5.167) y Soria (4.914).

Gracias a la solidaridad de los castellanoleoneses, el Chemcyl puede realizar cada año, con todas las garantías de seguridad y calidad, su labor de coordinación y distribución de derivados de la sangre para atender las necesidades diarias de los hospitales de Castilla y León.

La sangre donada se somete a un complejo proceso de separación en tres componentes principales (el denominado fraccionamiento), que son los glóbulos rojos, las plaquetas y el plasma, pues cada uno tiene unas características concretas y sirve para tratar distintos tipos de enfermedades.

Los glóbulos rojos se utilizan sobre todo en operaciones, trasplantes, anemias o hemorragias, mientras que las plaquetas se van a transfundir a enfermos de cáncer y leucemia, prevención y tratamiento de hemorragias o déficit en plaquetas.

Por su parte, el plasma se puede utilizar directamente en transfusión o destinarlo a extraer unas proteínas que se usan para el tratamiento de diversas enfermedades como la hemofilia, hemorragias, quemaduras, enfermedades del riñón, prevención de la enfermedad hemolítica del recién nacido o tratamiento de déficits inmunitarios, entre otros.