18 de abril de 2019
  • Miércoles, 17 de Abril
  • 31 de julio de 2010

    Las denominaciones de origen prevén un descenso en la cosecha de uva de entre un 10 y un 25 por ciento menos que en 2009

    Tierra del Vino de Zamora espera un descenso del 40 por ciento, mientras que Tierras de León es la única que estima un aumento

    VALLADOLID, 31 Jul. (EUROPA PRESS) -

    La cosecha de uva de las nueve denominaciones de origen vinícolas de Castilla y León prevén un descenso en la cosecha de uva de este año de entre un 10 y un 25 por ciento con respecto a 2009, mientras que en Tierra del Vino de Zamora esta reducción podría alcanzar el 40 por ciento, según datos facilitados por su Consejo Regulador.

    Por su parte, la Denominación Tierras de León es la única de la Comunidad que espera un aumento en la cosecha de uva con respecto a la campaña del año anterior, la cual podrá superar las 3.000 toneladas en el caso de que los viñedos no sufran inclemencias meteorológicas y reciban lluvias en el mes de septiembre.

    En declaraciones realizadas a Europa Press, el director técnico del Consejo Regulador, Alejandro González, ha asegurado que las cepas se encuentran "cargadas" y el cuajado de la uva se desarrolló sin alteraciones de tipo climático.

    Sin embargo, en el resto de denominaciones se espera que la cosecha se mueva en valores similares a 2009 o incluso que descienda la producción, por lo que en el conjunto castellanoleonés la cantidad de uva recogida podría descender entre un 10 y un 25 por ciento, aunque estas cifras varían en función de las organizaciones agrarias consultadas.

    En concreto, Asaja estima que la cosecha en la Ribera del Duero rondará los 65 millones de kilos, lo que supondría entre un 20 y un 25 por ciento menos que en la temporada anterior, lo cual podría deberse a alguna enfermedad de la vid como el 'mildiu' y a las heladas que afectaron a los cultivos durante la primavera, según afirmó el técnico de esta organización Manuel del Rincón Sanz.

    Por su parte, el viticultor de UCCL José Manuel de las Heras ha calculado el descenso de la producción de uva en Castilla y León en un 10 por ciento, debido a las heladas de mayo que, a su juicio, afectaron principalmente a la zona de Ribera del Duero, aunque reconoció que las cepas "se rehicieron" y se mostró esperanzado por que la menor cantidad de racimos pueda "repercutir positivamente en su calidad".

    TRABAJO DE LOS CONSEJOS

    Asimismo, De las Heras valoró el trabajo de los consejos reguladores para controlar las plagas y enfermedades que han atacado a los viñedos.

    En esta línea se ha pronunciado también el coordinador regional de COAG, Aurelio Pérez, para quien el tratamiento de las cepas a base de sulfato de cobre ha permitido "acentuar" la bajada en la producción, sobre todo en la Denominación de El Bierzo, que vio como el 30 por ciento de sus cultivos se veía afectado por el 'mildiu'.

    Pérez también resaltó el ataque de las heladas en las provincias de Valladolid y Zamora, por lo que calculó que la cosecha de 2010 será aproximadamente un 15 o un 20 por ciento menor que en la temporada anterior.

    Por su parte, el secretario general de UPA en Castilla y León, Julio López, fue el más optimista de los responsables de organizaciones agrarias consultadas al considerar que la cosecha de este año puede ser "igual o superior" a la del ejercicio anterior y circunscribió a "zonas concretas" los recortes en la producción, al tiempo que consideró "prematuro" hacer "previsiones negativas" y condicionó sus expectativas a la ausencia de tormentas de aquí a que se produzca la vendimia.

    DISMINUCIÓN TAMBIÉN EN ARLANZA

    Además de la DO de Zamora también espera una reducción en las cantidades de uva recogidas la de Arlanza, cuya recolección ascendió en 2009 a 1.400.000 kilos. Sin embargo, este año se ha visto afectada por las tormentas de junio durante el cuajado de las uvas, así como por algunas enfermedades que fueron controladas mediante azufre, según afirmó el director técnico del Consejo Regulador, José Ignacio Marqués.

    Por su parte, el técnico del Consejo de Arribes del Duero Carlos Capilla previó cifras similares a los dos últimos años, lo que la situaría entre 1.300.000 y 1.500.000 kilos, ya que "no ha habido enfermedades" y la influencia de las heladas "ha sido mínima".

    En la Denominación de Origen Cigales, la directora técnica, Águeda del Val, también pronosticó cantidades de uva similares a las de 2009, que fue de unos ocho millones de kilogramos, a pesar de las heladas y de la disminución de los viñedos.

    Por contra, en Rueda contarán este año con cerca de 800 hectáreas más de viñedo para la recolección, lo que ha permitido compensar el efecto de las heladas, según declaraciones del secretario del Consejo Regulador, Ramón Bocos.

    Finalmente, el presidente del Consejo Regulador de Toro, Amancio Moyano, reconoció que en esta denominación "no ha habido problemas de plagas" y los daños provocados por las heladas afectaron de manera "muy desigual".

    No obstante, tanto los responsables de las OPA como de los consejos reguladores coincidieron en que "aún es pronto para hacer estimaciones fiables", dado que hasta que comience la vendimia la cosecha quedará expuesta a las posibles inclemencias meteorológicas.