17 de enero de 2021
30 de noviembre de 2020

Las farmacias de Castilla y León realizan más de 9.800 pruebas de detección de VIH desde 2010

VALLADOLID, 30 Nov. (EUROPA PRESS) -

Las farmacias de Castilla y León han detectado un total de 115 posibles positivos en VIH a través de los 9.859 test rápidos que se empezaron a realizar en las boticas en el año 2010.

En la Comunidad hay 16 farmacias que ofrecen este servicio en todas las provincias. León, Salamanca y Valladolid disponen de tres establecimientos, Burgos de dos y en Ávila, Palencia, Segovia, Soria y Zamora cuentan con uno, informa el Consejo de Colegios Profesionales de Farmacéuticos de Castilla y León (Concyl).

En virtud de este programa se activa una cadena de protocolos sanitarios que el farmacéutico pone en marcha cuando un paciente así lo requiere. De hecho, tras detectarse un posible positivo en la farmacia, el ciudadano recibe, si así lo desea, asesoramiento pormenorizado sobre los recursos disponibles en materia de VIH y se derivará al sistema sanitario.

La información recogida por el profesional tiene un gran valor sanitario como son los motivos que llevan a los pacientes a realizarse la prueba, su género, cuáles son las prácticas de riesgo. Todas estas respuestas serán clave para que las autoridades sanitarias puedan trabajar en futuros planes de detección y prevención de la enfermedad, añade el consejo.

Las boticas son un punto de atención sanitaria cercano al paciente, de ahí que muchos opten por este servicio, de carácter anónimo, por la accesibilidad, rapidez y amplio asesoramiento, añade el comunicado.

La realización de estos test rápidos de detección de VIH/SIDA en las farmacias de la Comunidad es fruto de un convenio de colaboración entre la Consejería de Sanidad de la Junta de Castilla y León y el CONCYL-Consejo de Colegios Profesionales de Farmacéuticos de Castilla y León.

Castilla y León fue una de las primeras Comunidades en disponer de este programa y su valor sanitario, recuerda el presidente del Concyl, Javier Herradón, siempre ha radicado en que permite incorporar a las oficinas de farmacia en la detección de enfermedades, canalizar al sistema sanitario a las personas afectadas y ejercer una labor de asesoramiento a la población interesada (desde información sanitaria básica a consejos sobre prácticas seguras o contacto con organizaciones vinculadas con el VIH).

"Estos pacientes son tratados en el ámbito hospitalario a través de los Servicios de Farmacia Hospitalaria con medicamentos antirretrovirales, que han permitido cronificar la infección. Pero además, presentan en muchas ocasiones comorbilidades - diabetes o enfermedades cardiovasculares - motivo por el que es fundamental el seguimiento que se realiza desde la farmacia para contribuir a la seguridad de los tratamientos y evitar errores asociados a la medicación", añade Herradón.

En este sentido, el farmacéutico hace especial hincapié en la necesidad de cumplir con las pautas, ofreciendo el Servicio de Adherencia Terapéutica; y en la seguridad de los mismos con el Servicio de Seguimiento Farmacoterapéutico, concluye.

El lema del Día Mundial del Sida en este 2020 es 'Solidaridad mundial, responsabilidad compartida'. Las actividades que lleva a cabo la profesión farmacéutica en sus distintos ámbitos asistenciales, hospitalario y comunitario, contribuyen al objetivo 90-90-90 de OnuSida: 90 por ciento de personas diagnosticadas, 90 por ciento de personas en tratamiento y 90 por ciento con carga viral indetectable, con el objeto de controlar y erradicar el virus, concluye el comunicado.