19 de mayo de 2019
5 de septiembre de 2010

Fiscalía solicita 15 años de cárcel al vallisoletano que mató a su padre tras arrojarle desde la terraza de casa

El TSCJCyL ha de resolver aún si será necesario que se constituya el jurado, ya que el acusado ha reconocido los hechos

VALLADOLID, 5 Sep. (EUROPA PRESS) -

El vallisoletano que en marzo de 2009 acabó con la vida de su progenitor tras arrojarle desde la terraza del domicilio familiar, sito en la calle Dos de Mayo, en pleno centro de la ciudad, podría ser condenado a una pena de 15 años de prisión, tal y como solicita el Ministerio Fiscal.

Y es que la acusación pública, que considera los hechos constitutivos de un delito de homicidio, con la agravante de parentesco, pide, con carácter provisional, una pena de 15 años de prisión para el presunto homicida, C.J.G.H, de 44 años, e idéntico periodo de internamiento en un centro psiquiátrico, ya que el acusado padece una esquizofrenia, según informaron a Europa Press fuentes jurídicas.

Frente a la postura de la acusación pública, la defensa entiende que su patrocinado, precisamente debido a la enfermedad mental que padece, es inimputable desde el punto de vista de la responsabilidad penal y debería ser absuelto, aunque considera conveniente que, como medida de seguridad, el procesado sea internado en un centro adecuado por espacio de cinco años.

Aunque el tipo de delito obligaría a celebrar el juicio por el procedimiento de jurado popular, tanto la propia sala que debería juzgarle como el defensor comparten la idea de que no es preciso constituirlo debido que no hay duda alguna en cuanto a cómo se produjeron los hechos, ya que el acusado ha reconocido que arrojó a su padre desde la terraza sin ningún motivo, y la única discrepancia radica en si concurre o no como agravante la circunstancia mixta de parentesco, extremo que rechaza el defensor.

Sin embargo, el criterio de la Sección Segunda de la Audiencia vallisoletana de que no es preciso constituir el jurado, plasmado en el correspondiente auto, se encuentra recurrido por el Ministerio Fiscal ante el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León con el fin de que la vista se desarrolle por el procedimiento de jurado.

Los hechos se produjeron sobre las 21.15 horas del día 29 de marzo de 2009, cuando un varón de 77 años, con iniciales D.G.M, falleció al precipitarse al vacío desde la terraza de su domicilio, un séptimo sito en la calle Dos de Mayo.

INICIALMENTE, UN ACCIDENTE

Inicialmente, las declaraciones de los moradores de la vivienda hicieron pensar que se trataba de una muerte accidental, al caer desde la ventana cuando estaba tendiendo ropa.

Como en todos los casos de muerte violenta, ya sea su etiología homicida, suicida o accidental, se activó un protocolo en el que intervinieron el organismo judicial (juez de instrucción y médico Forense) y el policial, concretamente sus departamentos de Seguridad Ciudadana, Policía Científica y Policía Judicial.

Así, tras un análisis del lugar de los hechos, el cuerpo de la víctima y los indicios hallados en el lugar, las investigaciones iniciadas por el Grupo de Homicidios de la Comisaría Provincial descartaron la muerte accidental, orientándose las mismas a un posible origen homicida.

Por tal motivo, al día siguiente del suceso, la policía procedió a la detención del hijo del fallecido, C.J.G.H, de 43 años, como presunto autor de la muerte de su padre, al que, sin mediar provocación alguna, habría arrojado al vacío desde la terraza del domicilio familiar.

El detenido, según manifestaciones de la familia, sufre esquizofrenia, habiendo estando ingresado en centros hospitalarios especializados en varias ocasiones, y habría protagonizado episodios de violencia familiar en anteriores ocasiones, que nunca fueron denunciados.