27 de septiembre de 2020
13 de agosto de 2020

Junta cree que "no es el momento de levantar las medidas" en Aranda

Cierre de Pedrajas e Íscar "podría acabar mañana" si no hay sorpresas y no plantea aislar ciudades aunque "todos los escenarios están abiertos"

Junta cree que "no es el momento de levantar las medidas" en Aranda
La consejera de Sanidad, Verónica Casado. - JCYL

VALLADOLID, 13 Ago. (EUROPA PRESS) -

La consejera de Sanidad, Verónica Casado, cree que "no es el momento de levantar las medidas" de restricción de movimientos en torno al municipio burgalés de Aranda de Duero, mientras que el vicepresidente de la Junta de Castilla y León, Francisco Igea, ha advertido de que si el juez rechaza la prórroga del confinamiento "será su responsabilidad".

Ambos han comparecido ante la prensa después de una reunión telemática del Consejo de Gobierno de la Junta para analizar la evolución de la pandemia en la Comunidad, sobre lo cual han subrayado que en Aranda "empieza a doblarse la curva" de contagios tras una semana de confinamiento, pero han advertido de que de no mantenerse otra semana más como reclama el Ejecutivo autonómico, la situación podría volver a dispararse en los próximos días.

En este sentido, Casado ha sostenido que la petición de los 14 días de aislamiento que desde un principio solicitó la Junta "no es baladí", pues es el tiempo que tarda en manifestarse el virus y, por lo tanto, el periodo mínimo necesario para evaluar el impacto de las medidas de control adoptadas.

Ambos han confirmado la petición de la Junta para que el juez prorrogue la situación de Aranda una semana más después de que éste rechazara su petición inicial de confinamiento de 14 días y lo limitara a una semana prorrograble. Asimismo, enviarán un nuevo informe que están elaborando los servicios jurídicos después de que el juez haya solicitado más información a la Administración autonómica antes de decidir sobre dicha prórroga.

La consejera de Sanidad ha defendido la continuidad de estas medidas en el municipio burgalés y ha recordado que entre el 27 de julio y el 11 de agosto se ha detectado en Aranda un total de 472 casos.

Verónica Casado considera que "sería muy triste" levantar la mano ahora y "en dos días volver a la situación inicial" y, aunque entiende que hay "presiones", ha defendido que "a veces es mejor parar 14 días y hacer bien las cosas que por querer correr en dos días volver a situación inicial", tras lo que ha advertido de que no parar la transmisión comunitaria en el municipio, éste podría verse en una situación similar a la experimentada por la comunidad de Aragón.

Por su parte, Francisco Igea ha defendido que "la Justicia es siempre una garantía" y que el juez "es el garante de los derechos y libertades de los ciudadanos", pero ha apuntado que "no tiene sentido suspender el confinamiento cuando no han pasado 14 días", porque en sólo una semana "no forma humana de saber" si han surtido efecto las medidas, al tiempo que ha recordado que entre las medidas para contener la transmisión comunitaria el confinamiento "es el que más eficaz se ha demostrado".

"El juez decidirá si esto es razón suficiente y si el riesgo es el suficiente para continuar con esta limitación de derechos", ha aseverado Igea, quien se ha comprometido a ofrecer "toda la información necesaria" al juez y a asumir su responsabilidad, pero ha recalcado que la Junta deberá someterse a la decisión judicial.

"Si el juez decide suspender el confinamiento no habrá otra solución que acatarla e intentar en la medida de lo posible poner todos los medios para intentar contener la difusión de la enfermedad en Aranda y en la provincia de Burgos", ha añadido el vicepresidente.

PEDRAJAS E ÍSCAR

Por lo que se refiere a la situación de los municipios vallisoletanos de Íscar y Pedrajas de San Esteban, a punto de cumplir el confinamiento de 14 días solicitado por la Junta, la consejera de Sanidad ha subrayado la disminución de la incidencia acumulada, con una tasa a día de hoy de sólo ocho casos por 10.000 habitantes y ha asegurado que "si no hay ninguna sorpresa hoy", el cierre de estas localidades "podría acabar mañana".

En este sentido, Casado ha defendido que de no haberse aplicado este confinamiento en su momento, dado el aumento de contagios que experimentaban ambos municipios, "ahora habría centenares de personas afectadas".

Según los datos facilitados por Casado, desde el 28 de julio se han registrado 36 positivos en Íscar y 28 en Pedrajas, con un notable descenso de casos en los últimos días.

Sobre este punto, Francisco Igea ha diferenciado entre las situaciones de alta incidencia acumulada y de transmisión comunitaria, pues la primera puede controlarse si se mantiene el trazado de los positivos, mientras que en la segunda es preciso el confinamiento.

En este sentido, el vicepresidente ha desmentido los "bulos" que, en su opinión, están circulando estos días sobre una supuesto cierre "inminente" de ciudades como Valladolid, Salamanca u otras grandes ciudades de la Comunidad, si bien ha reconocido que "todos los escenarios están abiertos" y la Junta "no dudará" en aplicar las medidas que considere "eficaz" para frenar la propagación del virus.

Francisco Igea ha ofrecido un mensaje de "tranquilidad" a los ciudadanos de Castilla y León y ha subrayado el aumento de capacidad de diagnóstico de la Comunidad, una de las que presenta un mayor número de rastreadores por cada mil habitantes y que está "agotando" las bolsas de empleo en aquellos puestos más necesarios, con más de 6.000 contrataciones.

Para el vicepresidente y portavoz, la situación es "preocupante", pero "no de alarma" y se están tomando medidas para detener el ritmo de crecimiento de la enfermedad, especialmente en aquellas zonas donde su expansión resulta "más grave".

En este sentido, Verónica Casado ha confirmado que se trata de un "goteo continuo y progresivo" de casos donde no se aprecian "grandes subidas", pero en el que la curva se mantiene "ascendente", aunque de momento no se plantea ningún nuevo confinamiento al margen de los tres municipios actualmente afectados.