18 de noviembre de 2019
  • Domingo, 17 de Noviembre
  • 14 de julio de 2010

    La Junta distribuirá 75.000 folletos informativos y 2.000 carteles para prevenir la salmonella durante el verano

    El pasado año se registraron 32 brotes de enfermedades transmitidas por agua y alimentos en la Comunidad

    VALLADOLID, 14 Jul. (EUROPA PRESS) -

    La Agencia de Protección de la Salud y Seguridad Alimentaria de Castilla y León ha puesto en marcha una campaña de divulgación de consejos prácticos para evitar la salmonella este verano, que se difundirá a través de 75.000 folletos informativos y 2.000 carteles de los que 11.500 y 200 se distribuirán en Valladolid.

    Entre los consejos figuran los hábitos para la compra, el almacenamiento racional de los alimentos, la higiene personal, la preparación de la comida y la conservación adecuada de la comida preparada.

    Respecto al primer grupo de medidas, se recomienda que las carnes, pescados y productos de repostería estén refrigerados o congelados y que se rechacen los huevos rotos, sucios o que no estén etiquetados o con una fecha de consumo preferente marcada. En bares, cafeterías y restaurantes hay que evitar alimentos elaborados que precisen de refrigeración pero estén expuestos a temperatura ambiente.

    En cuanto al almacenamiento de los alimentos, hay que refrigerar carnes, pescados y mariscos lo antes posible tras la compra; evitar que carnes y pescados escurran sobre otros alimentos que vayan a ser consumidos en crudo y no lavar los huevos, ya que la humedad favorece la penetración de la salmonella en su interior.

    La campaña de la Agencia de Protección de la Salud y Seguridad Alimentaria de Castilla y León, según anunció el director general, Jorge Llorente, también hace especial referencia a la higiene ya que se recomienda que los niños se laven las manos con agua caliente y jabón, sobre todo después de jugar con sus mascotas y siempre antes de comer y comprobar que las superficies, recipientes y utensilios en contacto con los alimentos estén limpios antes y, especialmente, después de cada uso.

    Además, aconseja que al preparar la comida no se rompa el huevo en el borde de recipientes donde vayan a ser batidos y se emplee el recipiente únicamente para esta operación; no separar las claras de las yemas con la propia cáscara del huevo, cuajar bien las tortillas y no utilizar el mismo plato con el que se ha dado la vuelta, preparar las mayonesas con la máxima higiene, descongelar carne y pescados en recipientes cerrados en el frigorífico y cocinar suficientemente los mariscos adquiridos vivos.

    La llegada del verano y de las altas temperaturas hace necesaria extremar las buenas prácticas en la manipulación y en la elaboración de alimentos para prevenir toxiinfecciones alimentarias, principalmente causadas por la salmonella pero también por otros agentes patógenos.

    DESCENSO ANUAL DE CASOS

    Según destacó Llorente, el número de inspecciones realizadas en la provincia de Valladolid durante la pasada campaña ascendió a 9.000, lo que ha permitido que los casos de intoxicación por esta bacteria hayan descendido, aunque matizó que el "riesgo cero" no existe.

    Así, el pasado año los Servicios de vigilancia epidemiológica y enfermedades transmisibles de la Consejería han registrado 32 brotes de enfermedades transmitidas por agua y alimentos en Castilla y León, 29 de ellos de origen alimentario y tres hídrico --cuatro de ellos ocurrieron en la provincia de Valladolid--, mientras que en 2008 este número fue de 46 (44 alimentarios y dos hídricos); en 2007, de 48 (41 y siete) y en 2006, los cuantificados alcanzaron los 63 (59 y cuatro).

    Además en 2009 el número de personas que resultó afectado en esos 32 brotes ascendió a 462, de las que quince fueron hospitalizados -- los datos de Valladolid indican que en los cuatro brotes registrados en la provincia hubo 93 afectados de los que tres requirieron hospitalización--.

    "El ciudadano debe estar tranquilo, porque todos los establecimientos, gasolineras, piscinas, han pasado un registro que consta de 12 normativas y 120 requisitos", aunque "no más de un 3 por ciento de esos locales presentó deficiencias", en cuyo caso se llevaron a cabo las medidas previstas, "cautelares o de suspensión", explicó Llorente.

    "El control oficial no se relaja para evitar sorpresas", porque "las bacterias no entienden de vacaciones o fines de semana", apostilló el director general de la Agencia de Protección de la Salud y Seguridad Alimentaria de Castilla y León.

    ÁMBITOS DE CONTROL

    Las acciones llevadas a cabo por la Junta en este terreno se centran, en primer lugar, en el control en origen de industrias de mayor riesgo a fin de evitar que la salmonella y otros agentes patógenos lleguen, en las materias primas o en los alimentos, a los comedores colectivos con cocinas y a los establecimientos hosteleros y de restauración.

    Para ello, la Junta desarrolla en 2010 un plan prioritario que tiene como destinatarias a 1.296 industrias de Castilla y León que trabajan en los sectores de mataderos y salas de despiece, industrias de huevos y de ovo-productos y de pescados y derivados, de las cuales 101 están radicadas en Valladolid.

    En lo referido a la inspección de establecimientos con comedores con cocinas y de hostelería y restauración, la Agencia de Protección de la Salud y Seguridad Alimentaria prevé que, durante el año en curso, se giren más de 50.000 visitas en Castilla y León --de las que está previsto que más de 9.000 sean en Valladolid-- para comprobar el cumplimiento de los requisitos higiénico-sanitarios que recoge la normativa vigente referida a la prevención de la salmonella.

    Esta labor inspectora también contempla un sistema de control permanente en el que los inspectores realizan su labor fuera del horario habitual de atención al público, con lo que las visitas a los establecimientos hosteleros y de restauración se llevan a cabo en horarios de tarde y de noche, sábados, domingos y festivos.

    En ambas situaciones, se plantea un cuestionario con más de 130 puntos de control que son inspeccionados en los establecimientos con comedores con cocinas y de hostelería y restauración y entre los que se encuentran aspectos como los requisitos de locales y equipos, la higiene del personal, el suministro de agua y de materias primas, la limpieza y desinfección, el control de plagas o los tratamientos térmicos y de conservación.

    Esta actividad de inspección en 2009 se resume en 50.582 visitas en Castilla y León --más de 9.006 fueron en Valladolid--, a 24.420 establecimientos de servicio --4.347 en Valladolid--, y la cifra de controles oficiales fue de 141.650 en el caso de la Comunidad y de 23.851 en la provincia.

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