19 de febrero de 2020
27 de septiembre de 2008

Mañana se clausura en Valladolid una exposición que recoge el mundo "más poético y colorista" de Joan Miró

VALLADOLID, 27 Sep. (EUROPA PRESS) -

Mañana domingo se clausurará en Valladolid la exposición 'La magia de Miró' que, a través de más de 60 trabajos, recoge el mundo "más poético y colorista" del pintor catalán Joan Miró.

La muestra, inaugurada el pasado 4 de septiembre, llegó a Valladolid, primera parada en España, después de haber recorrido las ciudades latinoamericanas de Buenos Aires (Argentina) y Montevideo (Uruguay) y recoge un conjunto de 35 dibujos y 28 grabados de Joan Miró que pertenecen a la colección de Alfredo Melgar en los que el artista catalán expresó "libremente" sus ideas donde convergen "dulzura y violencia". Además, la exposición cuenta con cinco fotografías tomadas por Melgar quien fue amigo del pintor.

Las obras de esta exposición corresponden a las tres últimas décadas del "maestro" ya que Joan Miró las elaboró entre 1950 y 1977 y utilizó, entre otros materiales, tinta sobre papel japonés, tinta china, lápiz o ceras y, según la comisaria de la exposición, Marisa Oropesa, es una muestra "muy especial" porque pertenece a "uno de los catalanes universales" que, con su trabajo, ha marcado la cultura española.

Asimismo, Marisa Oropesa afirmó que Miró fue un pintor del siglo XX "muy renacentista" porque practicó "todos los palos" en lo que a arte se refiere. Además, resaltó que el artista catalán es un "personaje que está por descubrir" porque se adelantó a su tiempo y porque la próxima centuria será el "siglo mironiano" en el que se comprenderá su obra.

Entre las influencias de Joan Miró, Oropesa destacó a Paul Klee o a Alexander Calder, con quien mantuvo una amistad, pero recordó que cada uno tenía su forma de ver el arte aunque todos ellos convergían "en ese mismo mundo".

El pintor catalán nació en 1893 en Barcelona y empezó a dibujar con pocos años. Miró fue uno de los pintores españoles con mayor proyección puesto que su prestigio internacional "no dejó de crecer". De hecho, en 1954 se le entregó el Gran Premio de Grabado de la Bienal de Venecia.