22 de marzo de 2019
  • Jueves, 21 de Marzo
  • 19 de enero de 2008

    Medio Ambiente emite una declaración positiva a la ampliación de La Covatilla que afecta a la provincia de Ávila

    ÁVILA, 19 Ene. (EUROPA PRESS) -

    La Consejería de Medio Ambiente emitió una Declaración de Impacto Ambiental favorable a la ampliación de la estación de esquí de La Covatilla, promovida por el Ayuntamiento de Béjar (Salamanca), que afecta al término municipal de Solana de Ávila (Ávila), en la Sierra de Gredos.

    Según publicó el Boletín Oficial de Castilla y León, la declaración es favorable al desarrollo del anteproyecto "siempre y cuando se cumplan las condiciones que se establecen" en la declaración y "sin perjuicio" del cumplimiento de otras normas vigentes.

    Se trata del 'Anteproyecto para acondicionamiento de la estación de esquí de la Sierra de Béjar (Salamanca)', de enero de 2006, y su Estudio de Impacto Ambiental, del que se informó en contra en septiembre de 2006, con el nombre de 'Master Plan para la estación de esquí Sierra de Béjar, Plan Director-Fase 3' y su correspondiente Estudio de Impacto Ambiental, rechazado en abril de 2007 también por la Dirección General del Medio Natural, ante "la magnitud del cambio" que suponía en la zona.

    El segundo proyecto rechazado había recibido 116 alegaciones tras las 145 del primero, en concreto de Ecologistas en Acción de Salamanca, Ecologistas en Acción de Sierras de Salamanca, Ecologistas en Acción de León, WWF/Adena, SEO/Birdlife, Asociación de Naturalistas Palentinos y Asociación Mountain Wilderness de Ayllón, Guadarrama y Gredos, además de seis de asociaciones de empresarios y defensa del turismo de esquí,

    También alegaron Izquierda Unida de Salamanca, Ávila y Candelario, los ayuntamientos de Candelario y Navacarro (Salamanca) y Solana de Ávila (Ávila), y la Sociedad de Vecinos de la Sierra del Tremedal, además de más de un centenar de particulares.

    En las alegaciones había posiciones en contra por la afección al entorno, y otras a favor porque es "la única viable desde el punto de vista empresarial y de desarrollo económico de las comarcas de Candelario y Béjar".

    El proyecto, dividido en tres fases, tiene, según la "intención inicial" declarada por el promotor, de "hacer el efecto llamada para la dinamización del turismo", por lo que "se precisa una estación algo más extensa y segura", y contempla actuaciones en pistas como la ampliación de la de debutantes y de la pista Las Cimeras, la creación de un snowpark y la ampliación de la plataforma.

    También prevé nuevos caminos de servicio y auxiliares, la instalación de un parque de nieve desmontable, el acondicionamiento de una zona para el esquí de fondo, la ejecución del sistema de drenaje de la estación, la construcción de tres balsas y la instalación de nuevos remontes (un telesilla desde la parte inferior de la estación al Canchal Negro, otro en la zona de debutantes, otro en el snowpark y dos cintas transportadoras en la zona de debutantes y en la zona superior de la estación).

    Asimismo, se preveía la ampliación de energía eléctrica, la instalación de sistemas de innovación, la iluminación de la pista de debutantes, la instalación de una nueva depuradora de aguas residuales, la ampliación del aparcamiento, la construcción de un Centro de Interpretación, la reconstrucción del antiguo refugio de montaña y el cerramiento y señalización.

    La Declaración de Impacto rechaza el telesilla diseñado desde la zona del Regajo del Cerrojo al Canchal Negro y la cinta transportadora proyectada en la cumbre, "en tanto no exista un Plan de Ordenación de los Recursos Naturales de Candelario o, en su caso, un Plan de Gestión de la Red Natura 2000".

    En cuanto al telesilla Béjar 3, proyectado entre Las Cimeras y el Canchal Negro "al objeto de evitar, fuera de la época invernal, el acceso masivo e incontrolado de personas a la cumbre y a zonas protegidas y sensibles del Parque Regional de la Sierra de Gredos", sólo podrá funcionar en la temporada de esquí", debiendo estar parado el resto del año, "al menos, por encima de la cota 2.250 metros".

    Por lo que respecta a las medidas protectoras que se establecen, entre otras, la Consejería prohíbe realizar movimientos de tierra o ejecutar actuación alguna que modifique el estado original de las zonas denominadas Regajo del Cerrojo y La Cardosa, así como sustituir por unos pasos que permitan la práctica de esquí la cubrición de 450 metros del Regato del Oso, que no se podrá llevar a cabo.

    También la empresa deberá habilitar dos itinerarios de montaña -serán utilizables para senderismo fuera de las épocas destinadas al esquí- que den acceso a la cuerda del Calvitero por el Canchal Negro y, para construir las balsas de almacenamiento de agua, antes se deberá contar con el visto bueno de la Dirección General del Medio Natural.