24 de octubre de 2019
  • Miércoles, 23 de Octubre
  • 4 de junio de 2008

    El Museo de las Ferias de Medina (Valladolid) muestra desde hoy seis platos litúrgicos alemanes del siglo XVI

    VALLADOLID, 4 Jun. (EUROPA PRESS) -

    El Museo de las Ferias de Medina del Campo (Valladolid) acoge desde hoy la colección 'Platos litúrgicos del siglo XVI', adquirida y cedida por la Diputación provincial para su exposición permanente y que se suma a otras piezas que desde el año 2002 ha cedido la Institución al Museo, entre las que se encuentran grabados, pinturas y esculturas.

    El presidente de la Diputación de Valladolid, Ramiro Ruiz Medrano, y el alcalde de Medina del Campo y presidente de la Fundación Museo de las Ferias, Crescencio Martín Pascual --acompañados por el director del centro museístico, Antonio Sánchez del Barrio--, presentaron hoy esta muestra.

    La colección de platos litúrgicos está formada por seis piezas elaboradas en el siglo XVI en los talleres de la ciudad alemana de Nuremberg. Este tipo de manufacturas están documentadas en las ferias de Medina del Campo desde las últimas décadas del siglo XV y llegaban desde Centroeuropa por la vía de Flandes a los puertos españoles del Cantábrico.

    Su uso litúrgico queda patente tanto por los motivos que aparecen en su parte central, como por las leyendas que circundan dichas representaciones, informaron a Europa Press fuentes de la Diputación provincial.

    Los platos realizados en azófar o latón se incluyen dentro de un tipo de producción que los franceses denominan dinanderies por la importancia que alcanzó la localidad belga de Dinant en la fabricación y comercio de estas manufacturas durante la Edad Media. Tras la conquista en 1466 del condado de Flandes por parte de Felipe III el Bueno, duque de Borgoña, Nuremberg dominará la fabricación de piezas de cobre y latón hasta mediados del siglo XVII. Durante más de dos centurias la importante corporación de los rotschmiede (artesanos del cobre) de Nuremberg se hizo prácticamente con el monopolio de la exportación a toda Europa.

    Este tipo de platos litúrgicos de origen aparecen frecuentemente en los inventarios de establecimientos religiosos mencionados como 'bazinicas' para la limosna, 'bacías de azófar' para el bautismo o 'bandejas de la extremaunción' para ungir a los moribundos con los santos óleos. Del mismo modo, son citados en inventarios de particulares como 'platos de Flandes', formando parte de ajuares familiares con funciones puramente ornamentales o de menaje doméstico.