22 de octubre de 2019
6 de junio de 2018

La Nave y la deconstrucción hacia el contacto, en el Calderón los días 18 y 19

La Nave y la deconstrucción hacia el contacto, en el Calderón los días 18 y 19
EUROPA PRESS

VALLADOLID, 6 Jun. (EUROPA PRESS) -

La cuarta propuesta escénica de La Nave llevará al Teatro Calderón de Valladolid, los próximos 18 y 19 de junio, 'Ágora' un espacio de debate que habla "de los muros que nos separan" y que pivota sobre la "deconstrucción hacia el contacto".

Una obra que investiga el "mundo real y el virtual", la "responsabilidad comunitaria", el concepto de "grupo" frente al de "individuo aislado, egocéntrico, y narcisista" que surgen de las redes sociales y las nuevas tecnologías, han explicado durante la presentación de este nuevo proyecto.

Un acto que ha contado con la presencia de la concejal de Cultura y Turismo del Ayuntamiento de Valladolid, Ana Redondo, del director del Teatro Calderón, José María Viteri, de la directora de Escena de La Nave, Nina Reglero, el director de Espacio Escénico, Carlos Nuevo, y los 'navegantes' Verónica Alaguero, Fernando Enrique y Enma Carbonell.

Los jóvenes, los millenials o los 'Z' son "nativos digitales" y con ellos ha nacido la sobreinformación y la inmediatez, pero sobre todo una reacción generalizada, han advertido, como es "la soledad del individuo y la falsa sensación de participación social", solo por el uso de redes sociales y foros virtuales como un nuevo 'Ágora'.

La propuesta del proyecto era adivinar cómo tratar estos temas desde el juego, el grupo, el coro y la alegría de la colaboración artística entre jóvenes. En este caso, del texto final se ha hecho cargo la dramaturga María Velasco, que ha basado su guión en la escritura participativa con los jóvenes Navegantes.

"Se habla de muros, de los que nos separan de los otros y que alimentan a las redes sociales", avanza Nina Reglero, que explica como la obra va girando a esa "deconstrucción hacia el contacto" a través de un "viaje fabulado" y multidisciplinar gracias al texto de Velasco, la coreografía de Manuela Barrero y la música, "original en casi un 75 por ciento", de los propios navegantes.

De ahí que la puesta en escena tenga un eje centra que es ver como esas "dos realidades coexisten". "Hay dos planes físicos, el escenario en el que se mueven los navegantes y otro virtual, que pende del cielo, a través de un soporte audiovisual en forma de pantallas de televisión", ha apuntado Carlos Nuevo, que detalla como "personajes virtuales" conducen la estructura teatral que permite conectar los "dos mundos".

Por su parte, los cerca de medio centenar de 'navegantes', representados hoy por Verónica Alaguero, Fernando Enrique y Enma Carbonell, han insistido en la necesidad de la comunicación "piel a piel" como "base de las relaciones humanas", indicando, eso sí, que no hay una "verdad universal aplicable a todos los seres humanos", por lo que Ágora se convierte en ese espacio de "debate y conocimiento de opiniones".

Redondo, por último, ha aplaudido esta nueva "experiencia de investigación" que ha propuesto La Nave y que "explora las relaciones personales" en una sociedad "compleja" dominada por lo virtual.

LA NAVE SE EXPORTA A ECUADOR.

La concejal de Cultura y Turismo ha querido subrayar el proyecto "formativo", de "ciudad" y "pionero" que supone La Nave, que empieza a "copiarse" en otras ciudades del país y que ya "transciende" de lo que es Valladolid.

"La Nave es nuestro orgullo, uno de los proyectos de artes escénicas más importante del país y es futuro", ha continuado para anunciar que el proyecto se desarrollará en Guayaquil (Ecuador) a través del Teatro Sánchez Aguilar. Hasta allí se desplazarán Nina Reglero y Carlos Nuevo para trabajar durante dos meses, del 20 de junio al 20 de agosto, con 56 'navengantes' que han sido seleccionados para trabajar con ellos.

El objetivo es, según ha reconocido el mentor de La Nave, José María Vieteri que, "algún día", los navegantes de uno y otro lado del Atlántico se "alimenten" y puedan "interactuar".

Un proyecto, el de La Nave, muy aplaudido por los 'navegantes' y que han descrito como un espacio que les da "seguridad" para "crear sin miedo a equivocarse", algo que les confiere una "libertad" que no tienen en el "día a día".