28 de enero de 2021
24 de noviembre de 2020

La secuoya de la USAL cumple 150 años en la cuna del conocimiento

La secuoya de la USAL cumple 150 años en la cuna del conocimiento
La secuoya de la USAL cumple 150 años en la cuna del conocimiento. - USAL - ARCHIVO

SALAMANCA, 24 Nov. (EUROPA PRESS) -

La secuoya roja que preside el claustro del Edificio de las Escuelas Mayores de la Universidad de Salamanca (USAL) cumple un siglo y medio, un árbol de grandes dimensiones que marida con el monumento y con el conocimiento que desde tiempos remotos emana de sus aulas.

El ejemplar, que alcanza los 32 metros de altura y presenta un buen estado de conservación, fue un regalo de Federico de Onís y Onís en el año 1870, tal y como recoge Pablo Beltrán de Heredia en 'Los Onís, una secular familia salmantina', y llegó procedente del vivero La Carolina, propiedad del donante y ubicado en Cantalapiedra.

Originaria de la costa del Pacífico, en Norteamérica, la secuoya roja, cuyo nombre científico es 'Sequoia sempervirens (D.Don) Endl.' es una conífera perennifolia perteneciente a la familia de las crupresáceas. Se trata de árboles muy longevos, que pueden superar los 1.500 años y alcanzar más de 100 metros de altura.

Convertido en uno de los símbolos más reconocibles de la Universidad de Salamanca, el árbol es objeto de un seguimiento constante para evaluar su estado, como el realizado por el equipo liderado por el profesor José Sánchez del Área de Botánica en 2014 y, más recientemente, la serie de muestreos e inspecciones de artrópodos llevados a cabo desde el Área de Zoología por un equipo encabezado por la profesora Laura Baños-Picón, ha indicado la USAL en la información facilitada a Europa Press.

La conclusión de este seguimiento, tal y como ha reseñado la documentación aportada, es que que "la secuoya mantiene un notable vigor, con numerosos brotes vivaces a lo largo de todo el ejemplar, así como en equilibrio desde un punto de vista entomológico, con presencia de insectos y artrópodos pertenecientes a diferentes grupos tróficos: parasitoides, depredadores, herbívoros y descomponedores".

En este sentido, las mayores amenazas detectadas son fruto de la limitación de espacio y las condiciones ambientales derivadas de su ubicación en el claustro, así como la suciedad y debilitamiento de algunas de sus partes debido a la presencia de palomas que nidifican en el árbol.

El rector, Ricardo Rivero, ya recordó en la inauguración de la XIII Semana Verde de la Universidad el papel simbólico de la secuoya, convertida en "el miembro vivo más longevo de la comunidad universitaria, y por tanto su decana".

Para conmemorar la efeméride, el 150 aniversario, la Oficina Verde de la USAL ha publicado también este martes un estudio sobre el árbol, que completa un vídeo conmemorativo de USAL Televisión.

'HIJAS' DE LA SECUOYA

El buen estado de la secuoya ha posibilitado que en las últimas décadas se hayan plantado nuevos árboles procedentes de semillas y plantones del centenario ejemplar.

Así, una de las más recientes hijas de la secuoya crece desde el año 2013 en el Laboratorio Vivo del Campus Unamuno. Muy cerca, en los patios de la Facultad de Derecho, se alzan otros dos ejemplares llevados allí a finales del siglo pasado.

La descendencia de 'la Decana' también puede encontrarse en el parque de La Alamedilla, con dos árboles, y en el Parque de los Jesuitas, donde crecen otros tres.

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