14 de noviembre de 2019
22 de junio de 2019

Trib.- El ISFAS pide figurar como parte afectada en el caso de la residencia 'El Albero' de La Pedraja de Portillo

La instructora declaró compleja la presenta causa en diciembre de 2018, a petición del Ministerio Fiscal

Trib.- El ISFAS pide figurar como parte afectada en el caso de la residencia 'El Albero' de La Pedraja de Portillo
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VALLADOLID, 22 Jun. (EUROPA PRESS) -

El Instituto Social de la Fuerzas Armadas (ISFAS) ha solicitado su personación como posible parte afectada en las diligencias abiertas al que fuera gerente de la residencia de La Pedraja de Portillo 'El Albero', J.D.R, y su esposa, M.L.R.B, quienes están siendo investigados, entre otros delitos, por un posible enriquecimiento patrimonial a partir de la retirada de fondos de internos de la misma.

La decisión del ISFAS se produce debido a que uno de los afectados por la supuesta actuación ilícita de los investigados, Isidoro F.B, militar fallecido el 29 de enero de 2018, estaba afiliado al citado instituto al que, presuntamente, se habrían cargado cantidades excesivas por varios conceptos, entre ellos los importes derivados de medicamentos dispensados con recetas del organismo, según informaron a Europa Press fuentes jurídicas.

Además, la dueña de la farmacia garante de la residencia testificó el 15 de enero de 2019 que en el listado de recetas aparecían dos de ellas con la firma del inspector médico cinco meses después del fallecimiento del militar jubilado, al tiempo que declaró que los investigados le adeudan una gran cantidad, unos 5.000 euros, por medicación no abonada de los usuarios de la residencia.

A tal efecto, y ante la posible comisión de un delito de estafa, el ISFAS interesa que se admita su personación como parte afectada mediante el ofrecimiento de acciones a través de la Abogacía del Estado de Valladolid.

El paso adelante del ISFAS se suma así a los que se vienen dando en el marco de las diligencias abiertas por el Juzgado de Instrucción número 5 de la capital, que declaró dicha causa como compleja en diciembre de 2018, a petición entonces de la Fiscalía, y acordó ampliar durante doce meses el plazo de instrucción debido a la aparición de nuevos indicios y testimonios que pudieran traducirse en un aumento de delitos presuntamente cometidos, a mayores del supuesto de apropiación indebida.

Hasta la fecha, en la inicial fase de instrucción han testificado ya, en calidad de investigados--se están rastreando también sus cuentas bancarias--, el que fuera gerente de la residencia 'El Albero', J.D.R, éste en tres ocasiones, y su esposa, M.L.R.B, ella en su condición de administradora de la entidad Maludan Geriátricos SL que gestionaba la referida residencia, y como testigos distintos trabajadores en activo cuando se produjeron los hechos objeto de investigación judicial.

La última testifical se produjo este pasado jueves, 20 de junio, en la persona de la médico del Centro de Salud de La Pedraja, I.G.M, quien manifestó el cierto descontrol existente en la medicación que se dispensaba a los residentes de El Albero

El exgerente de 'El Albero' está acusado de apropiarse presuntamente de más de 60.000 euros de la cuenta de un anciano--que estuvo interno en esta residencia desde 2016-- y de la de su compañera sentimental, también residente, aunque se sospecha de que podría haber más casos similares de presunta estafa. Hasta la fecha no ha devuelto cantidad alguna de esas cuentas.

Tras el fallecimiento de este interno, I.F.B, en enero de 2018, sus herederos constataron desvíos de dinero de su cuenta por valor de 14.000 euros entre esa fecha y finales de mayo, lo que los llevó a profundizar en los movimientos bancarios hasta identificar salidas de más fondos.

Posteriormente, se observaron devíos similares en la cuenta de su compañera, fallecida en noviembre del pasado año, y se sospecha de que pueda haber más casos de apropiación indebida con internos de la residencia, lo cual se encuentra actualmente bajo investigación.

En el marco de dichas pesquisas, se está igualmente a la espera de la prueba pericial caligráfica sobre las firmas de los médicos, el del Sacyl y el particular del centro, que prescribían medicación al residente I.F.B, después de que ambos facultativos no las hayan reconocido como propias y para comprobar si fueron falsificadas.