23 de septiembre de 2020
6 de agosto de 2020

La última campaña arqueológica en Torrelara (Burgos) saca a la luz un espinosáurido y restos de pterosaurios

La última campaña arqueológica en Torrelara (Burgos) saca a la luz un espinosáurido y restos de pterosaurios
Balance de la última campaña en el yacimiento arqueológico de Torrelara. - COLECTIVO ARQUEOLÓGICO Y PELEONTOLÓGICO DE SALAS.

TORRELARA (BURGOS), 6 Ago. (EUROPA PRESS) -

El hallazgo de un espinosáurido y de restos de pterosaurios, junto con el fémur 1,5 metros perteneciente a un dinosaurio de 24 metros de longitud y 30 toneladas de peso, constituyen algunas de las importantes novedades de la XVII campaña de excavaciones paleontológicas en la Sierra de la Demanda (Burgos), que se ha desarrollado por cuarta vez consecutiva en el yacimiento Valdepalazuelos-Tenadas del Carrascal, situado en las proximidades de Torrelara.

Se han recuperado cientos de elementos fósiles, que han quedado documentados en 191 registros, lo que eleva el número total de las cuatro campañas en Torrelara a 647, tal y como se ha expuesto este jueves durante el balance de la última campaña realizado por Colectivo Arqueológico y Peleontológico de Salas de los Infantes.

Así, la última campaña ha permitido completar el esqueleto de los dos dinosaurios saurópodos localizados en el yacimiento, con la recuperación de un fémur completo y en muy buen estado de conservación, que tiene una longitud aproximada de 1.5 metros; su estudio será clave para conocer la identidad exacta del animal al que pertenecía.

Un fósil así no suele ser frecuente que se recupere y constituirá uno de los elementos más atractivos para el público cuando se exponga. El tamaño del fémur sirve para estimar el tamaño total del dinosaurio saurópodo al que perteneció, que alcanzaría 24 metros de longitud y aproximadamente 31 toneladas de peso (equivalente al peso de cinco elefantes).

Además, se han hallado elementos nuevos del esqueleto de los dos saurópodos como son un diente completo, un pubis completo (hueso de la cadera), vértebras dorsales y caudales completas (de la espalda y de la cola), costillas de gran tamaño, arcos hemales (huesos de la cola) y, por primera vez, una placa esternal (hueso del pecho del animal).

La identificación de estos saurópodos necesita previamente de una preparación de los fósiles para que puedan apreciarse sus detalles anatómicos; este año se publicará un estudio realizado por el Museo de Dinosaurios y la Universidad de Zaragoza sobre un húmero completo (hallado en la campaña de 2018), que se ha identificado como un braquiosáurido; sin embargo el otro saurópodo de Torrelara podría ser de otro grupo.

En conjunto, se dispone de huesos de casi todo el cuerpo de los saurópodos: cráneo, columna vertebral, hombro, cadera, extremidades anteriores y posteriores.

Al poder trabajar con esqueletos semicompletos, el potencial científico de los hallazgos de Torrelara es sobresaliente y sería decisivo para comprender los cambios evolutivos que sufrieron las faunas de dinosaurios en el planeta, según los expertos.

Subrayar que los restos de dinosaurios del tránsito del Jurásico al Cretácico (en torno a 145 millones de años atrás) no son abundantes ni tan completos como estos fósiles burgaleses.

REPTILES VOLADORES

Una novedad especialmente interesante es la recuperación de restos óseos (huesos del ala) y dentarios de pterosaurios (reptiles voladores), lo que aumenta la diversidad faunística del yacimiento. Estos restos son, hasta ahora, relativamente escasos en los yacimientos de la Sierra de la Demanda.

Otros elementos resaltables que se han recuperado pertenecieron a dinosaurios terópodos (carnívoros): dos huesos craneales atribuidos a un individuo de gran tamaño; varios dientes, entre los que destaca uno identificado como un espinosauroideo, que se constituye en uno de los hallazgos más antiguos que se conocen de este grupo de dinosaurios, y que puede ayudar a conocer mejor la historia evolutiva de ese grupo de dinosaurios.

Otros hallazgos de esta campaña comprenden fósiles de vegetación, placas óseas de tortuga, dientes de cocodrilo, moluscos bivalvos (grupo de almejas y mejillones).

Ese conjunto de fósiles ayudará a reconstruir el ecosistema en el que vivieron todos esos animales, que se dibuja ya como una llanura húmeda y con vegetación que se inundaba ocasionalmente y que se encontraba entre una cercana llanura de inundación de un río y, por otro lado, una zona semi pantanosa.

Los resultados de la campaña se valoran como excelentes, por el tipo y diversidad de fósiles recuperados, que estén completos y en muy buen estado la mayor parte de ellos y por la confirmación de que estamos ante uno de los yacimientos europeos más importantes del tránsito del Jurásico al Cretácico.

Se prevé continuar el próximo año con una nueva campaña de excavaciones en Torrelara, pues hay indicios que indican claramente la presencia de más elementos fósiles en un amplio sector del yacimiento por prospectar.

El equipo de excavación se redujo respecto a otras campañas y estuvo formado por 25 personas: 11 de ellas formaban un grupo conviviente y con pocas interacciones externas (una "burbuja social"), 7 más trabajaban directamente en el yacimiento y 7 más externas como apoyo logístico.

Participaron estudiantes universitarios, licenciados, doctorandos y doctores de biología, geología, arqueología, veterinaria procedentes de Castilla y León, País Vasco, País Valenciano, Navarra, Castilla-La Mancha y Aragón; se descartó la presencia de investigadores de otros países.

El trabajo realizado en esta campaña ha sido muy exigente, al contar con menos excavadores y menos días de trabajo; a pesar de ello, se removieron 132 toneladas de tierra y se empleó un total de 3.000 horas de trabajo voluntario. Esas cifras dan una idea del esfuerzo que se está desarrollando campaña tras campaña en el yacimiento.

Los trabajos se centraron en una superficie de 100 m2 de la capa en la que yacían los huesos fosilizados de dinosaurios.

Por lo que respecta a las visitas al yacimiento, cuya edad se estima en 145 millones de años aproximadamente, en el paso del Jurásico al Cretácico, éstas se mantuvieron como otros años, pero también regidas por normas de seguridad y con unos horarios específicos así como restricción en el tamaño de los grupos; este sistema ha resultado eficaz y satisfactorio tanto para la organización como para el público asistente. El número aproximado de visitantes ha superado las 350 personas.

CONTEXTO PALEONTOLÓGICO EN LA SIERRA DE LA DEMANDA

Valdepalazuelos-Tenadas del Carrascal en realidad es uno de los más de 150 yacimientos que se han registrado en la Sierra de la Demanda burgalesa, y que constan en el registro que se elaboró para la Junta de Castilla y León hace unos años.

En el Museo de Dinosaurios de Salas de los Infantes se custodian los fósiles recuperados desde 1975 por el Colectivo Arqueológico y Paleontológico de Salas ( C.A.S.), así como los extraídos desde 2002 en las excavaciones paleontológicas.

El conjunto de la colección de fósiles de dinosaurios y de otros animales y plantas contemporáneos que se custodian en el Museo salense abarca desde el Jurásico Superior (hace 150 millones de años) hasta finales del Cretácico (hace 70 millones de años).

Dicha colección es diversa en grupos de seres vivos representados, y contiene ejemplares únicos en el planeta como los dinosaurios Demandasaurus y Europatitan, así como el lagarto Arcanosaurus y la tortuga Larachelus.

A pesar de las limitaciones que supone la ubicación del Museo en el ámbito rural, de la falta de una promoción turística y de la limitación en recursos expositivos y presupuestarios, desde su apertura, el Museo de Dinosaurios ha superado las 220.000 visitas.

Además, el Museo salense desarrolla una función permanente de investigación de alcance internacional, de formación para universitarios (Grados y Másteres), prácticas de empresa en niveles educativos desde Formación Profesional a universitaria, promueve y participa en exposiciones en diversos puntos de España que han recibido más de 700.000 visitas, tiene una oferta permanente didáctica para colegios e institutos, es un recurso de conocimiento utilizado también por universidades, etc.