24 de marzo de 2019
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  • 26 de mayo de 2010

    Un vallisoletano se enfrenta hoy a una pena de 2,5 años por romper a otro dos dientes con una litrona

    VALLADOLID, 26 May. (EUROPA PRESS) -

    Un joven será juzgado hoy miércoles en la Audiencia de Valladolid acusado de un delito de lesiones sobre otro a quien en junio de 2008, durante una pelea registrada en la Plaza de Portugalete, golpeó presuntamente con una litrona en pleno rostro y fracturó parcialmente los incisivos superiores.

    El acusado, Daniel M.L, compartirá banquillo con otros dos amigos, David B.V. y Francisco S.A, si bien el primero de ellos es el que se expone a la pena más grave, en concreto dos años y medio de prisión, ya que el Ministerio Fiscal le considera autor de un delito de lesiones cometido sobre Marcos O.L, al que debería indemnizar con 920 euros, según informaron a Europa Press fuentes jurídicos.

    Los tres compañeros de banquillo están acusados igualmente de una falta de lesiones sobre otro joven, Nicolás M.S, por la que el fiscal les pide doce días de localización permanente. Asimismo, en concepto de responsabilidad civil, los tres imputados, de forma solidaria, tendrían que indemnizar a este segundo lesionado con 2.560 euros.

    Los hechos que serán enjuiciados este miércoles se produjeron sobre las 03.30 horas del día 29 de junio en la Plaza de Portugalete, cuando, siempre según la versión del fiscal, los tres acusados increparon a los dos lesionados, momento en el que se inició una discusión entre todos ellos.

    Cuando las víctimas intentaban marcharse, el principal acusado, Daniel M.L, golpeó a una de ellas, Marcos O.L, en la boca con una litrona, momento en que los otros dos imputados se abalanzaron sobre el amigo del anterior, Nicolás M.S, y cuando éste se encontraba ya en el suelo fue golpeado por el primero con la misma botella de cerveza, además de que continuó dándole patadas por todo el cuerpo.

    El primero de los agredidos sufrió la rotura parcial de los dos incisivos centrales superiores, quedándole como secuela una pequeña fractura parcial de los ángulos inferiores internos de ambas piezas dentales, mientras que a la segunda de las víctimas quedó como secuela una cicatriz apenas perceptible de 3,5 centímetros en la región parietal derecha.