19 de octubre de 2019
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  • 14 de enero de 2009

    Agro.- La UE endurece la legislación sobre pesticidas al restringir su uso y prohibir sustancias "muy tóxicas"

    ESTRASBURGO (FRANCIA), 14 Ene. (EUROPA PRESS) -

    El pleno del Parlamento Europeo aprobó ayer un paquete de normas sobre el uso de plaguicidas que supone un endurecimiento de la legislación comunitaria al reducir el número de pesticidas utilizados y prohibir para su elaboración ciertas sustancias químicas muy tóxicas, aunque prevé mecanismos para no retirar aquellas para las que no haya aún alternativas. Sin embargo, para los ecologistas se trata de una normativa insuficiente que deja desprotegidos a los ciudadanos europeos y al medio ambiente, y los agricultores europeos piden una evaluación del impacto que tendrán estas medidas.

    Los eurodiputados dieron así luz verde a un reglamento sobre la producción y comercialización de productos fitosanitarios --con 577 votos a favor, 61 en contra y once abstenciones-- que reemplazará gradualmente a la legislación vigente desde 1991. Este reglamento fue acordado en segunda lectura con el Consejo el pasado mes de diciembre.

    La nueva norma fija una lista europea de sustancias activas --componentes químicos de los pesticidas-- que permitirá a los Estados miembros conceder autorizaciones nacionales a los productos fitosanitarios o reconocer las licencias aprobadas por otros países comunitarios.

    Gracias a un mecanismo para el reconocimiento mutuo y autorización zonal, un Estado miembro podrá autorizar un pesticida tras la evaluación de este en otro país de su misma zona. La UE estará dividida en tres zonas según las condiciones agrícolas, climatológicas y ecológicas de los países: norte, centro y sur, incluyendo esta última a los países del arco mediterráneo, entre ellos España.

    La armonización de la evaluación no impedirá, sin embargo, que un país pueda prohibir a título individual un producto alegando circunstancias medioambientales o agrícolas específicas.

    Además, queda prohibido el uso de una serie de sustancias químicas consideradas muy tóxicas (cancerígenas, mutagénicas, etc.) para la fabricación de pesticidas y se aplicarán criterios más estrictos de seguridad en el caso de las sustancias neurotóxicas e inmunotóxicas. La lista de componentes vetados incluye también sustancias perjudiciales para las abejas de miel.

    No obstante, el texto respaldado por la Eurocámara contempla la posibilidad de que se autorice durante un máximo de cinco años aquellas sustancias que, aún no cumpliendo los estándares de seguridad, resulten necesarias para combatir una plaga importante. Además, habrá un plazo de tres años para sustituir por alternativas más seguras aquellos pesticidas que tengan alguna de las sustancias peligrosas.

    De acuerdo a los datos de la Agencia Química sueca, cuya evaluación científica ha contribuido al consenso entre Parlamento Europeo y Consejo, más de una veintena de sustancias peligrosas desaparecerán del mercado con los nuevos criterios de protección.

    PESTICIDAS SOSTENIBLES

    En lo que se refiere al uso abusivo de pesticidas, especialmente en el ámbito agrícola, y la norma para promover su utilización sostenible, el texto salió adelante con 624 votos a favor, 13 en contra y diez abstenciones. El objetivo de esta directiva es minimizar el impacto y los riesgos vinculados a los productos fitosanitarios tanto para el medio ambiente como para la salud de los consumidores y de los operadores que los utilizan.

    Para ello, una de las novedades serán los planes de acción nacionales que cada Estado miembro tiene que adoptar y que incluirá medidas de formación para la venta y manejo de los pesticidas, de inspección y de protección. También deberán trabajar en métodos alternativos de control de las plagas.

    El Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino aseguró en un comunicado que este acuerdo permitirá alcanzar "los objetivos de reducción de riesgos en el uso de fitosanitarios" gracias a la promoción de alternativas de lucha contra las plagas, sin que suponga "una merma insalvable para el sector productor" de los pesticidas.

    También queda prohibida la fumigación aérea, si bien se admiten una serie de excepciones limitadas que deberán contar con el visto bueno de las autoridades competentes. Dichas excepciones nunca podrán ser aplicadas para la pulverización o uso de pesticidas en zonas residenciales, parques y jardines públicos, escuelas, hospitales, ríos y lagos.

    REACCIONES CONTRARIAS

    La comisaria europea de Sanidad, Andrea Vassiliou, celebró la decisión de la Eurocámara porque "mejora la protección sanitaria y medioambiental" en la Unión Europea, al tiempo que "favorece a los agricultores" por incluir medidas específicas que garantizan la seguridad de los trabajadores del sector. A juicio de Bruselas, esta normativa promueve la innovación en materia de fitosanitarios y favorece un mercado más abierto y competitivo.

    También la eurodiputada socialista Maruja Sornosa celebró que la normativa "refleje un equilibrio entre la necesidad de preservar nuestro medio ambiente y garantizar la salud de nuestros consumidores por una parte, y por otra asegurar la sostenibilidad de los cultivos mediterráneos y la rentabilidad para nuestros agricultores".

    Sin embargo, el sector agrícola europeo recibió con "sentimiento mitigado" lo aprobado este martes en Estrasburgo (Francia), "tras un proceso que ha durado tres años". El presidente del Comité de Organizaciones Profesionales Agrarias de la UE y de la Confederación General de las Cooperativas Agrarias de la UE (Copa-Cogeca), Pekka Pesonen, se declaró "aliviado" al ver que la UE construye su legislación "sobre pruebas científicas sólidas y que no cede a las opiniones más extremas" que abogaban por una mayor restricción de pesticidas.

    Además, Pesonen instó a la UE a que se realice un estudio del impacto que pueda tener la aplicación de la nueva normativa que incluye la "desaparición de sustancias activas con la que los agricultores cuentan" para combatir las plagas y velar por la seguridad de los cultivos.

    Por su parte, la organización ecologista Greenpeace rechazó que este acuerdo sea considerado como un éxito para la salud comunitaria ya que a pesar de las restricciones, los ciudadanos europeos y el medio ambiente "quedan expuestos a cientos de sustancias dañinas".

    "Prohibir 22 sustancias peligrosas sobre más de 400 es simplemente un principio, hay al menos (otros) 100 pesticidas altamente tóxicos que no han sido excluidos", lamentó la organización en un comunicado.