29 de marzo de 2020
18 de agosto de 2008

La fauna del río Besòs está afectada desde principios de agosto por un brote de botulismo

Agentes Rurales critican estar obligados a retirar la fauna afectada sin un previo informe de concreción de los riesgos laborales

BARCELONA, 18 Ago. (EUROPA PRESS) -

El río Besòs, a su paso por la provincia de Barcelona, presenta casos de botulismo --una enfermedad producida por la toxina del bacilo-- que afectan a su fauna. La Conselleria de Medio Ambiente todavía no dispone de datos al respecto, pero según informó se trataría de un brote que surge "cuando las aguas se calientan", no siendo ésta la primera vez que sucede en el Besòs.

De hecho, el Cuerpo de Agentes Rurales (CAR) de la Conselleria criticó hoy que el departamento "está obligando" a los agentes a realizar trabajos de retirada de fauna afectada por esta enfermedad en la cuenca del río sin haber realizado antes un informe de evaluación de riesgos laborales.

Según un comunicado, el procedimiento de la Conselleria calificó el botulismo como tipo 'C' --no transmisible a las personas--, pero miembros del CAR explicaron que en dicho río ya se habían detectado serotipos 'A' y 'E' que se pueden transmitir a las personas, según publicaba un informe del 2007 de la Agencia de Salud Pública del Consorcio Sanitario de Barcelona.

Agentes del CAR criticaron que el río Besòs se encuentra "gravemente contaminado químicamente", y recalcaron que deben trabajar en sus aguas sin saber qué medidas de seguridad deben adoptar. Además, advirtieron de que no existe ningún informe sobre el grado de afectación del río.

No obstante, la Conselleria informó el pasado 5 de agosto a los trabajadores del CAR --de las zonas de Vallès Oriental, Vallès Occidental, Barcelonès y Baix Llobregat-- del procedimiento, protocolo y calendario de la recogida de fauna afectada por el botulismo. Sin embargo, según el cuerpo de trabajadores, el servicio se lleva a cabo "sin ninguna garantía" para los riesgos sanitarios. "Nadie nos dice por escrito si hay riesgo o no", alertó el CAR.

El botulismo es una enfermedad producida por la toxina del bacilo específica --una bacteria en forma de bastoncillo-- contenida en los alimentos envasados en malas condiciones. Las aguas no tratadas resultan un caldo de cultivo ideal para esta bacteria. En España se han producido, en los últimos años, algunos casos de muerte de aves por dicha toxina, como los 10.000 pájaros muertos en 12 años en el paraje natural de El Hondo, en Valencia.