19 de octubre de 2019
  • Viernes, 18 de Octubre
  • 8 de agosto de 2019

    El 33% de los casos nuevos de asma infantil en Europa son atribuibles a la contaminación

    Hasta un 11% de los casos nuevos de asma infantil podrían ser prevenidos

    El 33% de los casos nuevos de asma infantil en Europa son atribuibles a la contaminación
    El 33% de los casos nuevos de asna ubfabtuk eb Europa son atribuibles a la contaminación atmosféricaSHUTTERSTOCK / MOSTOVYI SERGII IGOREVICH

    BARCELONA, 8 Ago. (EUROPA PRESS) -

    El 33% de los casos nuevos de asma infantil en Europa son atribuibles a la contaminación atmosférica, según ha constatado un estudio liderado por el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), centro impulsado por La Caixa, y publicado en 'European
    Respiratory Journal'.

    El estudio, realizado en 18 países europeos, sugiere que las recomendaciones actuales de la Organización Mundial de la Salud (OMS) relativas a los niveles de dióxidos de nitrógeno (NO2) no protegen suficientemente a niños, y señala que hasta un 11% de los casos nuevos de asma infantil podrían ser prevenidos cada año si los países europeos cumplieran con las recomendaciones relativas a los niveles de partículas contaminantes en suspensión PM 2,5.

    Si la reducción de la contaminación atmosférica por PM 2,5 se ampliase hasta alcanzar los niveles más bajos registrados en la literatura científica, el porcentaje de casos nuevos prevenibles por año ascendería al 33%.

    LA ENFERMEDAD CRÓNICA MÁS COMÚN

    El asma es la enfermedad crónica más común en la infancia, y existe evidencia emergente que sugiere que la exposición a la contaminación atmosférica podría incrementar el riesgo de desarrollar esta enfermedad durante la infancia.

    El nuevo estudio ha estimado la carga de asma infantil en 18 países europeos y con más de 63,4 millones de niños y ha llegado a la conclusión de que un número elevado de casos son atribuibles a la exposición a la contaminación atmosférica.

    El porcentaje de casos nuevos anuales atribuible a la contaminación atmosférica varía en función de cada uno de los tres contaminantes estudiados: 33% en el caso de las partículas PM 2,5; 23% para NO2, y 15% para carbono negro (BC).

    DOS ESCENARIOS

    Para estimar la carga de enfermedad del asma infantil, el equipo científico planteó dos escenarios diferentes: el primero se basaba en los niveles máximos de contaminación atmosférica contemplados en las recomendaciones de la OMS; el segundo tomaba como referencia los niveles más bajos de contaminación del aire detectados en una revisión de 41 estudios científicos anteriores.

    El análisis del primer escenario sugirió que 66.600 casos de asma infantil --el 11% del total de casos incidentes-- podrían ser prevenidos cada año si los 18 países estudiados cumplieran con las recomendaciones de la OMS.

    Las estimaciones indican que cumplir con los niveles recomendados de NO2 permitiría prevenir 2.400 casos de asma infantil al año --el 0,4% del total de casos incidentes--.

    "El análisis mostró que, si bien cumplir con las recomendaciones de la OMS para PM2,5 implicaría una reducción significativa de casos de asma infantil por año, ese no es el caso con NO2, donde solo un 0,4% de los casos podrían ser prevenidos", ha destacado el científico David Rojas-Rueda, uno de los líderes del estudio en el ISGlobal.

    Sus estimaciones indican que las recomendaciones actuales de la OMS sobre los niveles máximos de NO2 parecen proporcionar mucha menos protección que las de PM 2,5: "Proponemos que estos valores sean revisados a la baja para hacerlos más apropiados para la protección de la salud de los niños", ha añadido.

    SE PODRÍAN PREVENIR MÁS DE 190.000 CASOS

    En el segundo escenario, si los 18 países fuesen capaces de reducir las concentraciones de PM2,5 hasta los niveles más bajos registrados en estudios anteriores, cada año se podrían prevenir más de 190.000 casos --o el 33% de los casos incidentes--.

    El número de casos que podrían ser evitados cada año si se alcanzasen los niveles más bajos de NO2 y carbono negro sería de 135.000 --o el 23%-- y de 89.000 --o el 15% de los casos incidentes--, respectivamente.

    La primera autora del estudio e investigadora asociada al Centro para el Avance de la Investigación en Emisiones del Transporte, Energía y Salud del Instituto A&M del Transporte de Texas, Haneen Khreis, considera que este nuevo análisis es "una llamada a la acción urgente", y que es necesario hacer algo al respecto.

    Para leer más