15 de diciembre de 2019
  • Sábado, 14 de Diciembre
  • 25 de junio de 2009

    Aparece un nuevo perfil de cocainómano que mantiene el trabajo y sus vínculos familiares

    BARCELONA, 25 Jun. (EUROPA PRESS) -

    Aproximadamente la mitad de los catalanes de entre 23 a 62 años que en 2008 acudieron a Proyecto Hombre eran consumidores de cocaína pero, que por contra al perfil tradicional de drogadicto en exclusión, mantienen el trabajo, la relación con la familia, no tienen problemas psiquiátricos, no delinquen y su apariencia es normalizada.

    El subdirector de la organización, Oriol Esculies, explicó hoy en rueda de prensa durante la presentación de la Memoria 2008 que se trata de un nuevo perfil que ha ido aumentado en los últimos años y para el que son necesarios nuevos mecanismos de abordaje. Este nuevo tipo de drogodependiente es un "desafío", pero Esculies se mostró optimista en cuanto a la posibilidad de ofrecerle tratamiento.

    Para ellos, recomendó que se les de una atención inmediata en horarios compatibles con su jornada laboral, con sesiones más frecuentes --por ejemplo tres por semana-- y con un abordaje integral y de larga duración que no sólo contemple la adicción. Pidió también más control externo, especialmente la implicación de la familia en los tres primeros meses, construir redes sociales e implicar a los empresarios.

    El director de Proyecto Hombre en Catalunya, Albert Sabartés, aseguró que en los casos en los que el afectado comunica al empresario su adicción lo habitual es que éste se implique y que, hasta el momento, no tiene constancia de casos en que la empresa haya tomado "represalias" contra el trabajador.

    UN 24% MÁS DE JÓVENES PIDEN AYUDA

    La organización atendió en 2008 a 1.513 personas, aproximadamente mil más que el año anterior. En el primer semestre de 2009 los jóvenes de entre 13 y 23 años que acudieron a la ONG para pedir ayuda fueron un 24 por ciento más que en el mismo periodo del año anterior.

    Esculies afirmó que una de las hipótesis que explica esta situación es la falta de recursos específicos para jóvenes drogodependientes, así como que cada vez se conoce más esta organización. Sin embargo, advirtió que los que llegan a la entidad es un "porcentaje ínfimo" de todos los adolescentes con este tipo de problemas.

    En el caso de adultos --de 23 a 62 años-- el 85 por ciento eran hombres y el 15 por ciento mujeres, ambos con una media de edad de 34 años. Principalmente, consumen cocaína (69%), seguido de alcohol (8%), cannabis (6%) y heroína (5%), entre otros.

    La incidencia del género femenino es más habitual entre los jóvenes, donde las chicas alcanzan el 24 por ciento y los chicos son el 46 por ciento. La media de edad es de 19,5 años, consumidores principalmente de cannabis (52%), cocaína (37%), alcohol (3%) y heroína (3%), entre otros.

    EL POLICONSUMO ES HABITUAL

    Sin embargo, en ambos casos lo más habitual es el policonsumo, ya que más del 70 por ciento tanto de jóvenes como de adultos consumen a la vez cocaína, cannabis, alcohol y tabaco. También coinciden en que más del 20 por ciento tiene trastornos psiquiátricos.

    Lo más común es que sean los familiares, en primer lugar las madres, los que acudan a Proyecto Hombre para pedir ayuda, y sólo un 28 por ciento de los adultos lo hacen ellos mismos. El 62 por ciento había hecho tratamientos previos en drogodependencias.

    El año pasado fueron más las personas que estaban en el paro, un 64 por ciento, y este año la tendencia continúa al alza, ya que entre enero y mayo el porcentaje alcanzó el 74 por ciento. Esculies explicó que este hecho agrava su situación ya que el trabajo es "clave" en la rehabilitación de la persona. Entre los jóvenes, el 32 por ciento estudia, el 36 por ciento tiene trabajo y el 32 por ciento ni estudia ni trabaja.